Si cae dentro de los límites del libre albedrío, estoy dispuesto a “matar”.
Los “límites del libre albedrío” significan, por ejemplo, que si la difusión depende de ti y alguien interfiere con ella, esto no se puede perdonar bajo la excusa de que todo viene del Creador, porque la difusión es algo que estás obligado a hacer.
En tal caso, no hay perdón, salvo en el marco del libre albedrío, donde debes diseminar y hacer todo de la mejor manera y con la mayor corrección. De lo contrario, no existe nada, ni siquiera la sabiduría de la Cabalá. Entonces, somos simplemente animales.
No somos animales solo porque se nos ha dado la sabiduría de la autocorrección. Estamos obligados a atraer la Luz para nuestra corrección.
Si alguien a mi alrededor, que ha recibido esta oportunidad, no la aprovecha o la hace mal, no puedo aceptarlo. ¡Pero solo esto!
En todo lo demás, ni siquiera tengo la fuerza para obligar a alguien ni interferir de ninguna manera. Solo en lo que se filtra como parte de su libre albedrío y no lo están usando.