Es exactamente lo que Él hace en respuesta a nuestra plegaria: “¡Danos los deseos correctos!” Pedimos por el deseo, que mi deseo sea como el suyo, “haz que tu deseo sea similar al deseo del Creador”.
No necesito nada más de Él, solo un nuevo plan para mi comportamiento, qué hacer. Necesito recibir de Él razón, fuerza y conocimiento para poder trabajar correctamente con mi material.
Reconocer el mal de mi actual programa de comportamiento, pues es opuesto a Él, pedir que lo reemplace por uno similar a Él, que significa mi corrección a imagen del Creador.