¿Cómo se puede fortalecer la conexión con el Creador?

Pregunta:

¿En qué consiste ese estado en el que una persona fortalece su conexión con el Creador? ¿Es realmente posible fortalecer esa conexión?

Respuesta:

Si surgen en mí nuevos deseos de recibir y caigo del grado de mi conexión anterior con el Creador; entonces, al superar esos nuevos deseos, adquiero Luz retornante. Cuanto más es el deseo de recibir, mayor es la Luz retornante y esa es mi conexión con Él. ¿Cuál es la diferencia entre un Partzuf pequeño y uno grande? Está en la adición de deseo y, como resultado, en una intención con el fin de otorgar al corregir el deseo. Entonces aparece una Luz interna en el Partzuf.


Esta Luz interna, que se extiende desde Pe hasta Tabur, se llama la revelación del nombre del Creador. La Luz general se llama el nombre general HaVaYaH; no se puede descifrar; solo se puede decir que su gematría (valor numérico) es 26. Percibimos a HaVaYaH como nombres sagrados, es decir, como las Luces NaRaNHaY, que se extienden desde Pe hasta Tabur.

A través de la procesión de los fracasos

Pregunta:

Dice que el grupo, los amigos y los libros son todos muy importantes. Sin embargo, dentro de este marco, tenemos que llevar a cabo mil y una acciones. ¿Por qué fracasamos constantemente? ¿Es imposible salir de estos fracasos?

Respuesta:

¿Por qué das por sentado que al trabajar en un grupo donde todos están «cocinándose a fuego lento como en una sola olla», estás perdiendo constantemente? ¿Quizás esta sea la forma en que debe ser? Ves que los hijos de Israel en Egipto experimentan constantemente derrotas. Cuando Moisés va ante el Faraón o guía al pueblo a través del desierto, ¿no experimentó fracasos? Fracasa todo el tiempo. Pero, ¿son los fracasos algo malo?

 

Fracasas y te debilitas porque revelas tu ego, descubres que eres cero, que no entiendes nada y que no tienes ni la fuerza ni la mente para elevarte a un nivel superior. Después de todo, con la mente del nivel anterior, con la fuerza del nivel anterior, ciertamente no puedes ascender al siguiente nivel. Cada vez que fracasas, descubres tu inferioridad, y esto es precisamente lo que te lleva a un nivel más alto.

Creo que muchos han pasado por esos estados en los que, después de ver que no tienes nada, no entiendes nada y estás cansado, de repente se te revela algo nuevo. Empiezas a comprender más, a conectar definiciones; te organiza correctamente, y hay una especie de iluminación, algunos destellos de Luz.

 

Y todo esto llega a través del sentimiento de fracaso, impotencia y decepción porque este es nuestro camino. Primero, una persona recibe un Kli (vasija) vacío, un sentimiento de falta de plenitud e impotencia; solo después entra la Luz en el Kli corregido.

 

No avanzamos de acuerdo con la mente animal que esperaría una mayor fuerza cada vez, sino que el proceso funciona exactamente de manera opuesta. Esta forma opuesta nos exige gastar enormes fuerzas, ejercer una intensidad tremenda en todo, y cuando llegamos a la impotencia y al vacío, entonces ascendemos al siguiente nivel.

 

Prefiere la cualidad de Biná

¿Qué significa “crear el mundo con la cualidad del juicio”? Primero se creó Maljut, y luego se unió a ella Biná en una forma no corregida. La cuestión es que Biná en sí misma no puede estar sin corregir, pero Maljut utiliza esta cualidad según su propio deseo, guiada por consideraciones de máximo disfrute propio. A esto se le llama la ruptura de las vasijas, la Torá no corregida.

 

Aquí surge una pregunta: “¿Pero no podría el Creador haber mezclado a Biná con Maljut de tal manera que se combinaran correctamente?”. Sin embargo, si se hubieran mezclado correctamente desde el principio, no ganaríamos nada con ello, porque no estaría bajo nuestro control, no sería nuestro, sino esencialmente del Creador. Además, no podríamos discernir estas cualidades ni elegir cómo utilizarlas. No tendríamos independencia alguna.

 

Pero si, desde dentro de Maljut, elegimos el gobierno de Biná, lo adquirimos y nos adherimos a sus cualidades, entonces estamos eligiendo pasar de una naturaleza a otra. En esto reside toda la elección, toda la construcción del humano que hay en nosotros. Al fin y al cabo, tanto Maljut como Biná han sido creadas por el Creador; de nuestra parte no hay nada.

 

Por nuestra parte, solo debemos discernir y preferir la cualidad de Biná sobre la de Maljut, para someter a Maljut a la autoridad de Biná, y no tal y como la recibimos tras la ruptura de las vasijas, cuando Biná se encuentra bajo el control de Maljut.

 

Una meta preciosa

Como dijeron nuestros sabios (Avot, capítulo 4, 22): “Una hora de arrepentimiento y buenas obras en este mundo es mejor que toda la vida en el mundo venidero, y una hora de satisfacción en el mundo venidero es mejor que toda la vida de este mundo” (Rabash, “La medida de la práctica de las Mitzvot (mandamientos)”).

 

Parece haber una contradicción en esta frase. Entonces, ¿Qué es mejor? ¿Este mundo o el mundo venidero? ¿Qué significa “una hora hermosa”?

 

La belleza es Jojmá, sabiduría. Una “hora” se define como una conexión. Si establezco una conexión con el Creador en nuestro mundo, entonces mi elevación de MAN, mi plegaria, constituye todo lo que tengo; es mi ofrenda al Creador. Por lo tanto, el Kli (vasija) que estoy construyendo ahora es lo más importante. La luz Superior vendrá y se sentirá solo en la medida de la equivalencia del Kli. Pero en el mundo futuro, la recepción de la Luz es la consecución de los nombres sagrados. Este es nuestro objetivo. No hay nada más bello que esto.

 

En primer lugar, de ello se deduce que en un momento dado me encuentro en la posición del ser creado y, en otro, en el nivel del Creador. En segundo lugar, sabemos que nuestro mundo y el mundo futuro son dos estados del mismo nivel. Nuestro mundo es el estado actual; el mundo futuro es el estado que le sigue en el momento siguiente.

 

Por lo tanto, esto puede explicarse bien como la elevación del hombre y la recepción de la Luz con la intención de otorgar, bien como dos estados: un grado inferior y uno superior, en los que el grado inferior, al trabajar y corregirse a sí mismo, se hace merecedor de atraer la Luz a través de todos los grados Superiores.

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