Déjalo escapar y que siga vivo    

Torá, Deuteronomio 19:4: Esta es la norma del asesino que ha de huir allí para vivir a resguardo: El que mata accidentalmente, como en el caso de quien mata a su semejante sin intención y sin que hubiese enemistad previa entre ellos.

El compañero es aquel con quien una persona que cometió asesinato tuvo alguna clase de contacto. Esta acción puede ser identificada y analizada y si no hay conexión entre el crimen mismo y la relación, entonces el asesinato es considerado no intencionado y la persona no es encarcelada.

Torá, Deuteronomio 19:5: O cuando uno sale con su compañero al bosque a cortar leña y, al dar el hachazo, el hacha sale despedida del mango y alcanza a su compañero y lo mata, el homicida podrá huir a una de esas ciudades para salvar su vida.

Este es un daño muy serio de una persona a otra.

Aquel que causó daño serio a su compañero no tiene elección, no hay forma de salir conforme a las leyes de la Torá. Tiene que ir a la ciudad de refugio. Debe evitar el castigo porque cometió un asesinato no intencionado. Su aislamiento es su corrección. Mientras permanece en la ciudad de refugio, empieza a entender que hasta cierto grado, está bajo el control desfavorable del Creador.
[201217]
De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 7/sep/16

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