
Pregunta: Las personas, sin excepción, están ocupadas con dietas y toda clase de valores alimenticios. Ahora, hay muchos foros de aficionados a la comida orgánica y la promueven. ¿Por qué hemos llegado a este estado?
Respuesta: ¡Nos sirve perfecto! Tenemos que aprender de nuestros errores, para regresar a las condiciones normales de vida. Al mismo tiempo, vemos lo que está pasando. Es el método de Beitó, con el palo hacia la felicidad, dado que no queremos avanzar correctamente.
No queremos participar en la agricultura normal. El 50% del alimento producido se tira y el 50% de la población mundial, está mal alimentada. Somos cierto tipo de criaturas irracionales.
Si se observa de lado a nuestra Tierra, la humanidad ha llegado a la absoluta insanidad en el transcurso de sus miles de años de desarrollo y, por supuesto, la gente se ve horrible. Las personas se ocupan en la explotación mutua, convirtiéndose en sus mismos esclavos.
Y aunque están insatisfechos con todo, siguen aferrándose como fieras a su existencia mezquina, solo para molestarse entre sí, para presumir ante los demás, que no son peores que otros, para justificar sus primordiales aspiraciones de fama, honor y falsa superioridad.
¿En qué se desperdicia la vida? ¡La vida misma tampoco vale la pena! ¡Y qué manera de acabar con ella!
Como resultado, hay una acumulación de sufrimiento, que posteriormente tendrá que manifestarse. Se acumulan, se acumulan y luego, salen. Es un proceso de acumulación de acuerdo a la regla del sistema de la naturaleza, que “traga y luego regurgita”.
Nuestro egoísmo se traga todo: nuestros esfuerzos, nuestro desamparo, nuestros problemas sin solución y los pendientes; y después, expulsa todo, como un eructo. Y luego vemos que hemos llegado a un callejón sin salida, hasta el fondo y estamos forzados a hacer algo. Así es como nos desarrollamos.
Más información : El propósito de la vida según la Cabalá
