Y de repente me di cuenta con horror de que no me oía y no entendía por qué le gritaba así. ‘Bueno, gran cosa, un gato, no es de nadie. Estaba pidiendo comida por aquí’, fue su respuesta. Llevo un mes viviendo con esto y no sé qué hacer ni cómo comunicarme con él. ¿Por qué hay tanta crueldad en él, en todos ellos?”.