Estamos construyendo una sociedad desde la verdad y la fe

Debemos anhelar ver al amigo, como el más grande de la generación de forma real y tangible, se llama “dentro de la razón”, como realmente es y no como le parece a nuestro ego. El egoísmo siempre querrá sentirse mejor y más cómodo e instintivamente menosprecia a todos a su alrededor para sentirse por encima de ellos. Lo principal es sentirse superior.

 

Aceptar la idea de la necesidad de conectarse con amigos como medio para lograr conexión con el Creador, es posible con fe por encima de la razón, ciertamente no nos vemos en nuestra verdadera forma. A partir de este pequeño criterio externo, donde vemos que los amigos tienen la misma meta y están dispuestos a aceptar todas las condiciones necesarias para avanzar y tratamos al amigo como medio para conectarnos con el Creador.

 

En base a estos signos externos, trabajamos con nuestra actitud. Si se está dispuesto a trabajar juntos, anulamos las demás afirmaciones que nuestro ego suele hacer y tratamos de acercarnos para conectarnos y revelar tangiblemente nuestra conexión y no sólo con fe por encima de la razón.

 

A medida que alcanzamos conexión sensorial genuina, nos acercamos más a construir la vasija espiritual en la que se revela el Creador.

 

La conexión puede ser por encima de la razón, en un momento en que no me parece que el amigo valga la pena, pero igual me conecto con él, lo uso como medio. A esto lo llamamos período de preparación, cuando valoro a los amigos no porque pienso que son geniales. Según mis sentimientos, estoy por encima de ellos, no estoy de acuerdo con ellos, pero los imagino grandes.

 

Para pasar de fe por encima de la razón a la razón, para apreciar a los amigos, necesitamos corregir la percepción. La corrección está en trabajar en nuestra conexión a pesar de la opinión contraria. Estamos construyendo una sociedad en la que todos transmitan a los demás el sentido de la grandeza del grupo y de la meta.

 

Al trabajar juntos, atraemos la luz que reforma y pasamos de fe por encima de la razón a la razón y así nos elevamos más y más. Cada paso posterior es más difícil; al principio, los amigos me parecen en algunos aspectos malos, en otros buenos. Cuando me elevo por encima de la razón, fácilmente los acepto como iguales, compañeros de camino o incluso grandes personas de la generación. Su objetivo y ellos me son importantes.

 

Pero luego siento la carga del corazón y veo muchos defectos. Cada vez es más difícil aceptarlos como grandes y ver al Creador detrás de ellos, es importante entusiasmarse para no ver nada. excepto a mi amigo, aceptarlos y que sea lo único que veo.

 

Cada vez es más y más difícil, hasta que supero los obstáculos y cumplo con la medida asignada. Así, mis esfuerzos por ir por encima de la razón se convierten en razón, en la vasija correcta, dentro de la que sucede la primera revelación de la cualidad de otorgamiento y sientes al Creador.

 

El principio de la fe por encima de la razón opera siempre entre los grados, al ascender de uno a otro. Pero cuando construimos nuestra vasija, debemos intentar, en la medida de lo posible, transferirlo a la razón.

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