Generalmente, tendremos que hacerlo. Pero no sucederá de la manera en que sucede con los peces o los pájaros, sino llamando al Creador y pidiéndole que nos conecte dentro de Él. Para que Él nos conecte en Su mente superior, en el deseo, y entonces giraremos junto con Él. Esto es lo que queremos conseguir.
Así, el Creador será la fuerza que une, gobierna y guía ¡todo!