Míralo como un desafío del Creador. Él te desafía: “Bueno, déjame ver cómo vas a actuar ahora. ¿Puedes, a pesar de este fenómeno, relacionarte conmigo como el Bien que Hace el Bien o no?” Y debes hacer frente a estos fenómenos, interactuar con ellos, pero internamente tu trabajo debería ser exactamente así.