Mark Twain dijo: «Cuando yo era un muchacho de catorce años, mi padre era tan ignorante que apenas podía soportar tener al viejo cerca. Pero cuando llegué a los veintiuno, me asombró lo mucho que había aprendido en siete años».
¿No vemos nunca que todo esto está como dentro de nosotros? Es decir, ¿Siempre veo que es él quien se ha vuelto más sabio? Y yo siempre fui inteligente.