El progreso técnico, en especial la inteligencia artificial, está diseñado para liberar a las personas del trabajo rutinario, pero algunos científicos afirman que el hombre ha empezado a degradarse intelectualmente, dicen: el cerebro entre trabajar y no, elige “no trabajar”.
La nueva generación ha dejado de pensar y analizar, toda la información está en el teléfono, sus espectadores afirman que una persona así es más fácil de manejar; todo parece una conspiración para que no pensemos.