Hay una parábola corta sobre tres hermanos que vieron la felicidad asentada en un pozo, uno llegó y le pidió dinero y lo recibió, otro le pidió una hermosa esposa y también la recibió.
El tercero se inclinó ante el pozo. “¿Qué quieres?”, inquirió la felicidad.
El hombre preguntó, “¿Qué necesitas?”
“Hermano, sácame de aquí”, replicó la felicidad.
El hermano extendió su mano, sacó a la felicidad del pozo, se dió la vuelta y se alejó; y la felicidad le siguió.
¿Qué tendría que hacer la persona para que ésta le siga? ¿Qué fué lo que hizo a fin de cuentas?