Venimos a la convención para que esta reunión de personas comunes influya en mí, que soy un egoísta y empiece a comprender que es precisamente esta influencia de la sociedad la que me sacará de mi estado egoísta e individualista, me convencerá de que necesito elevarme por encima de mi egoísmo. Este es el sentido de una convención.
De lo contrario, ¿Qué sentido tiene escucharlo? Yo también lo puedo escuchar en Internet. De hecho, todo esto es solo para sentir el enorme poder de tus amigos. Por lo tanto, tratemos de unirnos para que esta fuerza nos influya. Es por eso que vengo a una convención.
Tal vez digan: “¿Es esto un pensamiento egoísta?”. ¡Sí, es un pensamiento egoísta! Espero obtener más de ustedes de lo que obtienen de mí. Por eso se dice: “Aprendí de todos mis estudiantes”. Esto es lo que dijo el gran cabalista hace dos mil quinientos años. ¡Tal es el impacto del grupo!
A menudo volvemos al ejemplo del Rabino Yossi Ben Kisma, un gran cabalista. ¡No estoy ni cerca de él! Además, cada uno de sus estudiantes era mucho más grande que nosotros. No importa, él aprendió de ellos. Así que todo el trabajo es solo acerca de la unificación.
Por lo tanto, en la convención, traten de demostrar que están lo más inmersos posible en lo que está sucediendo. ¡Máxima disolución! ¡Olvídense de ustedes mismos! sientan a los demás como si existieran dentro de ustedes, en su mente y en su corazón. Este es ya el comienzo del grado espiritual.