Esta es una condición establecida por el Creador. Si pierdes tu deseo por el Creador, esto significa que Él te ha abandonado, y por lo tanto te estás alejando de Él; es decir, Le dejas, no porque no lo quieras, sino porque Él no te quiso. Entonces, debes realizar un serio estudio de por qué sucedió esto, debemos corregir lo que Él no te quiso en el pasado, y desarrollar un nuevo deseo por Él. Por lo tanto: «Si me dejas un día, yo te dejaré dos».