Los “nombres de Dios” se refieren a la forma en que la Luz se viste en la vasija, y cómo la vasija experimenta las cualidades de la Luz. Por ejemplo, en relación con el dicho: “Como Él es misericordioso, así debes ser misericordioso”, si nos corregimos para ser misericordiosos, entonces también sentimos al Creador como misericordioso. Esto se llama alcanzar o revelar el santo nombre, “Misericordioso”.
La Torá está compuesta de luces que se visten dentro de nosotros y que nos permiten experimentar al Creador. El Creador es la totalidad de la luz, y recibimos esta totalidad de forma incremental según nuestro grado de corrección.
Si recibimos toda la Torá “todas las luces juntas” sentimos la totalidad del Creador y lo experimentamos plenamente.
¿Por qué está prohibido leer la Torá como un relato histórico? ¿Por qué “No te hagas imagen ni ninguna semejanza” es la prohibición más severa de la Torá?
Si imaginamos la corporalidad en lugar de la espiritualidad, entonces no podemos alcanzar la espiritualidad. Esto no causa daño al Creador ni al mundo, pero permanecemos en el nivel animal de leer la Torá como si fuera una novela. Esa es la razón de esta prohibición, es por eso que existe la obligación de ver la Torá como los nombres del Creador, ya que solo este enfoque nos lleva a la meta.
Moisés escribió la Torá en forma de relato porque no tenía otro lenguaje que pudiera transmitir el significado que quería expresar. Todas las demás formas de escritura (Hagadá, Midrash, Halajá y el lenguaje de la Cabalá) hacen que sea mucho más difícil, casi imposible, articular todos los matices y detalles que Moisés buscaba expresar; por lo tanto, utilizó el lenguaje de los relatos y las metáforas.
Más información El lenguaje especial de la Torá
Vivir a través de las fuentes cabalistas
Pregunta:
¿Cuáles son los efectos distintivos del Libro del Zóhar y el Estudio de las Diez Sefirot en nosotros?
Respuesta:
El Estudio de las Diez Sefirot (TES) es un libro de texto original, estudiado mundialmente que explica todos los estados del alma. El libro del Zóhar está dividido en capítulos, por lo que no podemos estudiarlo de principio a fin.
Estudiaremos ambos. Esfuérzate porque estos libros se conviertan en tus verdaderas fuentes para que vivas guiado únicamente por ellos; y entonces, verás cómo lo que está escrito en ellos se reviste en ti, en la materia, y en el tiempo.
Adaptación de los textos cabalistas
Pregunta:
A menudo, cuando preparamos material para su difusión, intentamos incluir en él su texto o el de Baal HaSulam o Rabash. ¿Funciona esto realmente?
Respuesta:
No creo que esto esté siempre justificado porque cualquiera que estudie la Cabalá puede estar más allá de todos los textos originales. Al fin y al cabo, son complejos, complicados y están pensados para un determinado nivel. Yo no lo haría.
Quizá al incluir citas, la gente intenta escudarse diciendo: “Bueno, así es como está escrito”, o suponen que lo que les conmueve a ellos también conmoverá al consumidor que no está familiarizado con la Cabalá. Lo dudo.
Yo no diría que lo encuentro necesario. Al contrario, en todos mis primeros libros, lo reescribí todo en un lenguaje moderno, un tanto científico, para alejar al lector del pensamiento sobre la Cabalá y permitirle, en cambio, sentir o comprender la información directamente en la plataforma en la que está acostumbrado a percibirla.
No creo que sea necesario presentarles arquetipos u otros “ismos” cabalísticos. ¿Por qué? El texto debe ser presentado de una manera que facilite su comprensión. Como se dice: “Enseña a un niño según su camino”.
Comentario:
Pero usted modificó ligeramente Shamati, por ejemplo. Es decir, escribió un libro basado en él.
Mi respuesta:
En hebreo, no he modificado Shamati en absoluto. Solo añadí signos de puntuación, ya que era bastante caótico. Pero en ruso, lo hice un poco más fluido porque, de lo contrario, el lector no podría asimilarlo; sería un estorbo para él.
Comentario:
Pero en ruso escribió Alcanzar los mundos superiores, en el que incluía algunos elementos de Shamati y los presentaba de una forma muy placentera, nada árida.
Mi respuesta:
Así es como resultó porque lo procesé a través de mí mismo. En primer lugar, es una traducción y, en segundo lugar, un relato. Así que me permití esa libertad. Además, Alcanzar los Mundos Superiores no es solo de Shamati, es de todo. Escribí este libro en solo diez días. Salió de mí.
Enseña al niño a su manera Para enseñar Cabalá necesitamos deseos que estén al nivel del que deseo explicar

