Si invertimos esfuerzo y sentimos que retrocedemos, indica que estamos experimentando la revelación de una nueva vasija. ¿Cuándo parece que estamos «retrocediendo»? Es cuando hay una revelación de una vasija vacía.
Esto ocurre cuando se entra en la línea izquierda, revelando una nueva vasija, o experimentando nuevos Ajoraim (el lado posterior del siguiente grado espiritual). Esto es en realidad un progreso aunque se sienta negativo; es un vacío aumentado que más tarde se llenará con correcciones y Luz.
En ese estado, estamos en la línea de la izquierda y más tarde nos desplazaremos a la derecha. La alternancia de izquierda y derecha crea lo que se llama «descensos y ascensos». Sin embargo, no se trata realmente de descensos y ascensos, sino de dos fases de corrección. Así es el proceso de avance: izquierda, derecha, izquierda, derecha. En la izquierda, nos sentimos vacíos y percibimos que retrocedemos. Y, en efecto, retrocedemos, nos alejamos de la espiritualidad. Bajamos a recoger vasijas inferiores, lo que indica que estamos dispuestos a corregir incluso esas vasijas.
Por lo tanto, si tenemos experiencia en el trabajo espiritual, nos alegramos cuando sentimos desesperación, confusión o desorden. Nos alegramos de estos estados de confusión y dispersión, ya que estos sentimientos señalan la adición de nuevas vasijas.
En primer lugar, la persona misma pasa por la Majsom y transforma su deseo de recibir en «por el bien del otorgamiento», y después de eso se vuelve hacia abajo y eleva deseo tras deseo. Toda esta actividad es llamada arrepentimiento, en otras palabras, él regresa el deseo de recibir a una intención de por el bien del otorgamiento. Cada acto como este se llama Mitzvá y es hecho por la Torá, es decir, por el Or Makif (Luz circundante) que transforma las correcciones en posibilidades. La primera acción se llama Éxodo de Egipto.
Cuando estoy bajo la Majsom, no tengo conexión con la luz. Sin embargo, por encima de la Majsom, ya tengo luz, el poder de otorgamiento, y puedo utilizarlo para avanzar y corregir. Tengo la conciencia, el sentimiento, la inteligencia y el poder como una persona capaz y madura. Me transformo en un experto en corrección a condición de que haya luz en mí. La luz es el poder de otorgamiento que está actuando en mí, y con su ayuda, puedo conectar más y más deseos nuevos, uno tras otro, y corregirlos. Me dirijo a un nivel superior y recibo de él poder adicional para la parte inferior que quiero corregir, corrigiéndola y conectándola conmigo.
En este proceso hay tres socios: el Creador -el origen del poder-, yo -el que quiere corregir- y el deseo -el lugar que quiero corregir-.
Está dentro de mi la matriz espiritual ¿Qué es un trabajo perfecto para el Creador?
Con la luz que hay en mí, gracias a mi conexión con el Creador, veo exactamente lo que está listo para ser corregido en mí y le pido este poder a Él. Trabajo con Él como un socio, porque ya no estoy bajo el Majsom. Más bien, estoy junto a Él, sintiéndolo. Por lo tanto, empiezo a aclarar cómo es posible trabajar con el deseo dañado, cómo es posible despertarlo y elevarlo. Esto significa que quiero transformarlo de recepción a otorgamiento. Así que lo pido.
Yo mismo no obtengo ningún placer de esta actividad mientras la siento como mi deseo. Para mí, se vuelve más valioso que mi deseo -como está escrito, «Haz que Su voluntad sea tu voluntad» (Pirkei Avot 2:4)- como una madre hace con su hijo. Envuelvo Su deseo dentro de mi deseo y así es como comienzo a elevarlo, pidiéndole al Creador que lo corrija por mí, como lo haría por mi bebé.
Entonces obtengo el poder, la inteligencia y el sentimiento requerido. Después de todo, no se como corregir lo que está abajo pues este es un sistema completamente separado, el AJaP que está construido dentro de mi, la matriz espiritual.
Esto significa que, en primer lugar, crecí para corregirlo. Acepto un nuevo sistema y me uno a lo que está por debajo de mí. Así que después de la corrección estamos yuxtapuestos el uno al otro. Así, muchos Partzufim se visten unos sobre otros.
Pregunta:
¿Es importante para las personas que se dedican a la diseminación haber pasado por el Majsom?
Respuesta:
No me parece que la persona que ha pasado por la Majsom tenga más éxito en la difusión externa. No estoy seguro de que Rabash hubiera tenido más éxito en la difusión que la persona corriente en nuestro grupo.
Así que Baal HaSulam escribe que incluso es posible pagar a los profesionales una compensación monetaria. Después de todo, es necesario acercarse lo más posible a la gente. Ciertamente, es evidente que necesitan conocer la dirección, el propósito, un poco las explicaciones, pero no muy profundo, solo en función del nivel de las personas a las que se dirigen.

