¡No! ¡De ninguna manera! ¿Qué hay que valorar?
Quien desee alcanzar la verdadera existencia debe despreciar la vida tal como es y valorarla únicamente como el fundamento, la base sobre la que construir una vida superior. Y una vida superior es aquella que está más allá de la muerte, cuando a cada instante mueres en un sentido animal y creces en uno espiritual.
El crecimiento espiritual ocurre cuando vives fuera de ti mismo. No para ti mismo, sino más allá de ti mismo. No importa si es para el Creador, para el sistema o para la humanidad. Lo principal es liberarse de tu yo.