Un grupo está formado por aquellas personas que, en cierto modo, se ponen de acuerdo para alcanzar una meta llamada adhesión al Creador. Este es un acuerdo potencial. Aún no lo han logrado, ni siquiera están de acuerdo con él, pero determinan por sí mismos que este es el objetivo.
Esto es lo que dicen las fuentes auténticas y creemos que así debe ser. Así que empecemos a construir mecanismos dentro de nosotros, niveles de trabajo y a esforzarnos para acercarnos a la meta.
Por supuesto, con el tiempo descubriremos que el progreso ocurre con la ayuda de la Luz que corrige, regula y conecta todas las partes de Adam HaRishón.
Determinaremos todas nuestras acciones de acuerdo a cuánta Luz que reforma podamos atraer hacia nosotros.
En consecuencia, las acciones serán más o menos importantes, aquellas en las que necesitas pensar todo el tiempo y aquellas en las que no siempre puedes pensar.
Cada vez hay una revelación diferente, una comprensión distinta de los medios, pero siempre la realización correcta. Consiste en que la Luz controla y corrige los Kelim, cuando la atraemos mediante acciones que lo logran de la manera más beneficiosa.
Una Luz de corrección Limpiando la tubería para la Luz Circundante
¿Cómo puedo encontrar parte del Creador dentro de mí?
Pregunta:
¿Cómo puedo encontrar la parte del Creador dentro de mí?
Respuesta:
La cualidad de otorgamiento que surge en ti en relación con los demás es la cualidad del Creador dentro de ti.
Pregunta
¿Cómo descubro esta cualidad? ¿Cómo puedo reconocerla? Quizás me esté engañando.
Respuesta:
Pruébalo con otros y verás si está ahí y en qué medida. Cuando realmente aparezca, sentirás al Creador.
Pregunta:
¿Es solo en ese momento que uno puede encontrar al Creador dentro de sí mismo? ¿No hay nada antes de eso?
Respuesta:
Nada.
El momento de desesperación conduce al avance
No se debe caer en la desesperación en el camino. Sin embargo, por otro lado, la desesperación es precisamente el estado que lleva a la persona a tomar la decisión correcta.
Por eso la desesperación es uno de los estados más beneficiosos en el camino espiritual. Una persona se desespera, toma una decisión y sigue adelante.
El momento de desesperación es el punto de contacto con la fuerza Superior.
La fuerza salvadora del Grupo
La fuerza que puede sacar a una persona de su prisión egoísta surge de la diferencia de potencial entre su estado personal y la actitud colectiva del grupo, el entorno. La fuerza del deseo del grupo, que es más fuerte que la fuerza del egoísmo de la persona, le transmite el anhelo de liberarse, como si le lanzara una cuerda y jalara hacia afuera.
Sosténganse Una cuerda de salvación en el flujo de la vida
Un juego con el Creador
En el libro Shamati, hay muchos artículos que hablan del odio hacia el egoísmo (Sitra Ajra), cómo este rodea a la persona y cómo uno debe odiarlo y superarlo. Pero todo trabajo con el egoísmo debe realizarse desde la comprensión de que «todo proviene del Creador», que «no hay nada más que Él». De lo contrario, permanecemos atrapados en ese mismo egoísmo (trabajamos en Avoda Zara).
La persona debe sintonizarse con la idea de que «No hay nada más que Él». Entonces comprenderá que es el Creador mismo quien deliberadamente le presenta una cualidad opuesta a la suya para que llegue a odiar esa cualidad, que es lo opuesto al Creador. («Quienes aman al Creador, aborrezcan el mal»).
Cuando existe un odio genuino hacia el egoísmo, porque lo separa del Creador, porque lo oculta, uno puede separarse del egoísmo mediante el odio. («Quien salva de las manos de los malvados»).
Todo trabajo interior debe comenzar con la consciencia de que todo nuestro estado proviene del Creador: «No hay nada más que Él». Con la comprensión de que el Creador juega con él desde todos los ángulos («Me rodeaste por delante y por detrás», Salmos 139:5), la persona misma debe alinearse con este juego y entrar en él, en el juego con el Creador.

