Pregunta:
En su percepción, una persona divide el tiempo en tres nociones: pasado, presente y futuro. ¿Cuáles son estas?
Respuesta:
El presente es la sensación que proviene de la influencia de la Luz interior. Esto es más complejo que la teoría de la relatividad de Einstein.
Einstein describió una percepción especial del mundo exterior, mientras que la Cabalá describe una percepción especial del mundo interior de una persona, que es mucho más difícil de comprender. Después de todo, hay que dar un vuelco a todo uno mismo para entenderlo, mientras que para entender la teoría de la relatividad solo hay que dar un vuelco a la mente.
La sensación del pasado está determinada por la Luz, es decir, por la satisfacción que había en el deseo y que lo ha abandonado. La satisfacción que hay dentro del alma es el presente. Y la satisfacción que se encuentra ante el alma, lista para entrar en ella en el momento siguiente, se llama futuro.
El mundo interior El mundo interior del hombre
Pregunta:
¿Y qué es el «alma»?
Respuesta:
El alma es el sistema a través del cual sentimos que existimos y que se llena con la luz Superior. Si nos desarrollamos a través del método de la Cabalá, comenzamos a sentir estas realizaciones, y el pasado, el presente y el futuro que están asociados con ellas.
El pasado, el presente y el futuro son la influencia de la Luz que fue, es y será sobre mí. Mi deseo de disfrutar se llena de la luz Superior, llamada el Creador.
La sensación del pasado, el presente y el futuro depende del nivel de desarrollo de cada persona. Algunas personas no se preocupan en absoluto por el futuro, y otras olvidan inmediatamente el pasado. Muchas perciben solo una pequeña parte del presente. La sensación del tiempo es individual para cada persona.
Pregunta:
¿Y dónde existo, en el pasado, el presente o el futuro?
Respuesta:
Existes en el pasado, el presente y el futuro porque el tiempo no existe por sí mismo; solo existe dentro de tu sensación. Todos tus estados futuros ya existen, hasta el último, en el que tú y el Creador se fusionan en equivalencia de forma y revelas cómo te llena la fuerza Superior, la Luz que antes permanecía fuera.
Al alcanzar este estado final, que se denomina el fin de la corrección, nos llenamos de toda la Luz que ahora aún se encuentra fuera de nosotros.
El futuro es una ley que existe dentro de nosotros
Hasta ahora, el mundo ha estado ocupado tratando de descubrir cómo esquivar el próximo golpe de la naturaleza para protegerse. Pero, de una forma u otra, el golpe llega. La pregunta es ¿cómo resistir este golpe dentro de nosotros mismos?. Tenemos la oportunidad de hacer que ni siquiera sintamos que nos ha golpeado o que ha habido un tsunami.
Si logramos controlar nuestro mundo interior, veremos una realidad completamente diferente, una que supuestamente existe fuera de nosotros. Entonces comprenderemos que, en realidad, nada cambia en el exterior. Todos los tsunamis y terremotos ocurren solo dentro de nosotros, en nuestra percepción.
El futuro es una ley que existe dentro de nosotros y se realiza a través de la fuerza general de la naturaleza en la que nos encontramos. Esta fuerza es constante e inmutable, y nosotros cambiamos constantemente dentro de ella. Por eso nos parece que el mundo está cambiando. Pero, en realidad, no es así. Los únicos que cambiamos somos nosotros.
En ese caso, podemos recurrir a nuestros propios cambios e intentar controlarlos para determinar nuestro futuro, no solo si habrá un tsunami o no, sino, en última instancia, la vida y la muerte.
Podemos hacer que nuestras vidas sean hermosas y cómodas. No necesitaremos aire acondicionado ni calefacción; sentiremos lo que queramos sentir. No habrá la más mínima sensación de inconveniencia o incomodidad. Uno puede crear una vida verdaderamente celestial para sí mismo.
Pregunta:
¿Qué es el «tiempo» en realidad?
Respuesta:
Para llevarnos a la percepción correcta de la realidad y enseñarnos a manejar el concepto del tiempo, es decir, nuestros propios cambios, se nos coloca en dos sistemas: otorgar y recibir. A veces nos encontramos en un sistema y otras veces en el otro, uno bueno y otro malo, un sistema altruista de otorgar y amar y un sistema egoísta de recibir y odiar.
Esta transición alterna del dominio de un sistema al dominio del otro es lo que sentimos como el flujo del tiempo. Esto es lo que da lugar al concepto del tiempo en este mundo.
El tiempo es nuestra sensación, no la rotación del sol, la luna o la Tierra, que también tienen lugar dentro de nosotros.
Pregunta:
¿El sistema solar también existe dentro de nosotros?
Respuesta:
Por supuesto, porque nada existe excepto el ser humano que imagina el universo de esta manera.
En un momento caigo bajo el dominio del sistema altruista de otorgar, y en otro bajo el dominio del sistema egoísta de recibir. Y estas oscilaciones entre los dos sistemas, como un péndulo —tic-tac, tic-tac— crean la sensación del tiempo.
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