Sí, incluso durante la revelación de un Jisarón. Esta es la prueba principal.
Una persona tiene que buscar carencias en el alcance precisamente para avanzar. Esto significa que uno debe guiarse de manera constante por el principio: «El fin del acto está en el pensamiento preliminar».
En primer lugar, debo mantener ante mis ojos el resultado final que deseo alcanzar: la consecución de un estado completamente corregido, la unión con el Creador. Mi primer pensamiento debe ser: ¿Qué debo hacer ahora mismo para lograrlo?
Si avanzo de esta manera, entonces mi enfoque es correcto. Incluso puedo buscar un Jisarón: ¿qué más no está corregido en mí? Sin embargo, lo buscaré desde la perspectiva de ese punto lejano, mi corrección final, preguntándome: «¿Qué puedo revelar dentro de mí ahora que me acerque un poco más a la meta?