Sucot: El significado espiritual en la Cabalá y los siete días de corrección

Después de Yom Kippur y antes del comienzo de Sucot, hay un período de preparación para la corrección que comienza el primer día de la festividad de Sucot. Durante la festividad de Sucot, construimos para nosotros mismos un  Kli (vasija) especial, único y en cierto modo auxiliar. Por eso nos sentamos en una cabaña, una sucá, que construimos con materiales naturales específicos.

 

Las paredes no tienen mucha importancia, ya que las construimos artificialmente. Sin embargo, el techo debe estar hecho de lo que se conoce como «Psolet, Goren ve Yekev,», es decir, los residuos de los viñedos, los campos y las plantaciones: paja, heno, ramas de palmera o vegetación similar.

 

Esto no es solo una costumbre. Todo ello se basa en raíces espirituales. Una persona construye una morada temporal durante siete días porque, en este momento, solo se está corrigiendo el ZAT, solo el VAK, solo una parte de nuestra alma: el deseo egoísta. La corrección de las tres Sefirot superiores restantes, Kéter, Jojmá y Biná, se añadirá en Purim, cuando lleguemos a Purim tras Hanukkah.

 

¿Qué es Purim? Es la recepción de toda la Luz en un Kli completamente corregido. Se corresponde con el Gmar Tikkun, la corrección final y llenado. En contraste con esto, cuando el Kli está completamente vacío pero listo para la corrección, existe un estado «como Purim», «Ki Purim», que es Kippur, Yom Kippur.

 

Durante Sucot, durante siete días nos reunimos en la cabaña, construida según normas y especificaciones especiales. En el Talmud, escrito en el siglo III d. C., hay un tratado completo dedicado a este tema, acertadamente titulado Sucá. Cuando se destruyó el Templo, para que la gente no olvidara cómo cumplir las leyes, los sabios de la Gran Asamblea (Anshei Knesset HaGedolah) lo registraron todo.

 

Correcciones internas      Sucá – construcción de la vasija espiritual

 

Existía una asamblea de este tipo formada por setenta grandes cabalistas. Era una especie de institución suprema llamada Knesset HaGedola. «Knesset» significa «asamblea», mientras que «Gedola» proviene de la palabra «grande», derivada de «Jojmá». Esto significa «grande» no en anchura, que corresponde a Biná, sino en altura, que corresponde a Jojmá.

 

Dejaron por escrito y especificaron cómo debía ser la Sucá y el estado interior al que corresponde. El tratado establece que la distancia entre las paredes no debe superar los tres palmos (Shlosha Tefachim).

 

¿Por qué? Porque cuando los Reshimot emergen del Kli, cuando el Kli recibe y luego la luz sale de él, esta luz asciende hacia lo superior y se manifiesta en lo inferior. A continuación, asciende aún más alto y se manifiesta de nuevo en lo inferior, pero la tercera vez ya no se percibe en absoluto. En otras palabras, al pasar al tercer nivel, la conexión entre lo inferior y lo superior desaparece por completo. Por lo tanto, está prohibida una distancia superior a tres Tefajim.

 

Así pues, en nuestro mundo se refleja cómo una persona prepara en su interior ese Kli, en el que no hay una interrupción de más de tres niveles entre las luces que salen y las que entran. En otras palabras, una persona desea, por todos los medios posibles, permanecer conectada con la luz. En estas condiciones, construye su Kli interior y comienza a recibir en él la Luz circundante (Ohr Makif).

 

Este Ohr Makif ilumina al hombre a lo largo de siete etapas, al tiempo que purifica en su interior las siete Sefirot: Jésed, Guevurá, Tiféret, Nétzaj, Hod, Yesod y Maljut. Por eso, cada noche, mientras estamos sentados en la Sucá, decimos: «Hoy invitamos a Abraham a nuestra Sucá», porque Abraham corresponde a Jésed; esa es su cualidad. «Hoy invitamos a Moisés a la Sucá, a José… a David».

 

En otras palabras, cada día corresponde a un grado espiritual concreto, a una cualidad espiritual concreta que estamos corrigiendo en nuestra alma, a través de los siete días de corrección de Sucot. Esto es lo que simboliza cada día de la festividad de Sucot.

 

Al corregir estas siete Sefirot durante la festividad de Sucot, solo recibimos VAK, una pequeña iluminación de la luz de Jojmá. Esta es la Luz que puede existir en un Kli que aún no está completamente corregido.

 

Luego, tras Sucot, el octavo día, la luz restante entra en nosotros. A esto se le llama Simjat Torá, «Alegría de la Torá». Se denomina «alegría» porque, cuando uno bebe vino (Ohr Jojmá), entra la luz de Jojmá. «Torá» proviene de la palabra «Ohr», «luz», u Ora, «iluminación», la luz general que llena el Kli.

 

¿Qué simboliza la cubierta de la Sucá (Sjaj) en la Cabalá? 

Pregunta:

 ¿Cuál es la esencia de la conexión entre la fe y la «cubierta de la Sucá» (Sjaj)?

Mi Respuesta:

El Sjaj y la fe son una misma cosa. Si son lo mismo, ¿qué conexión puede haber entre ellos? Si fueran dos cosas distintas, explicaría la conexión entre ambas, pero se trata simplemente del mismo fenómeno. No estamos hablando en absoluto de un techo material hecho de plantas. Cuando hablamos de la cubierta de la Sucá, nos referimos a la pantalla que la persona construye sobre su cabeza.

 

El Sjaj simboliza cosas que alguna vez estuvieron vivas y en crecimiento, pero que ahora han muerto; cosas que han llegado al final de su ciclo vital. La persona disfrutó de ellas en su momento, pero ahora están muertas para ella; el espíritu de vida las ha abandonado. A sus ojos, han perdido toda importancia y resultan totalmente inadecuadas para su progreso. Entonces, la persona toma estos elementos —que ya no tienen importancia para ella— y los eleva sobre su cabeza.

 

El Sjaj se construye con objetos que prácticamente no tienen utilidad: restos de madera, hojas y ramas que no sirven para nada más que, tal vez, quemarlos para calentar un poco de agua. ¿Qué más se puede hacer con estos objetos? Es imposible construir algo con ellos. La cubierta de la Sucá no está hecha de materiales de construcción convencionales, como madera maciza. Existen leyes específicas al respecto.

 

Sentir cuánto nos acerca al Creador      Sucot – Vivienda temporal, es solo para trasladarse de un nivel a otro

 

La fe por encima de la razón y la fuerza de la pantalla 

 

Cuando una persona eleva sobre su cabeza aquello que carece de importancia según la percepción de su deseo de recibir, significa que está avanzando mediante la fe por encima de la razón. En ese caso, el Sjaj representa la fe, mientras que su conocimiento se sitúa dentro de la Sucá.

 

La persona está dispuesta a trabajar con su conocimiento —que es menor que su fe— o a utilizarlo únicamente en la medida de su fe. Esto equivale a mantener toda su vasija de recepción bajo la cobertura de la decisión de no recibir para sí misma; bajo la cobertura del Sjaj, la pantalla. Así, la persona se sienta a la sombra de la Sucá, cuya sombra debe ser mayor que la luz solar que penetra en ella. Debe haber tan poca luz solar en la Sucá que resulte casi imperceptible.

 

Nos oculta de la luz :     Techo de la Sucá – Restringimos y corregimos nuestro deseo de disfrutar y construimos una pantalla sobre él

 

 

Hoy en día, cubrimos la Sucá con listones finos. Rabash se aseguraba de que estuvieran colocados tan juntos que apenas pudiera entrar luz a través de ellos. No se trataba de ver el cielo o las estrellas, sino tan solo el más tenue rastro de luz. Una vez pregunté por qué. Parecía casi una casa. El techo no era estético, pero era verdaderamente un techo. Me dijeron que esa era la costumbre: hacerlo muy denso.

 

Este es uno de los símbolos que indican el inmenso poder y la fortaleza de la cubierta, la fuerza de la misericordia. En esto es en lo que uno debe centrarse, más que en la cantidad de luz que se filtra a través del techo.



La sucá: Una síntesis de todos los mandamientos de la Torá 

Comentario:

Baal HaSulam escribe que el mandamiento de la Sucá simboliza la fe y, por lo tanto, está por encima de todos los demás mandamientos. Por otro lado, aprendemos que el mandamiento «ama a tu prójimo como a ti mismo» es el que trasciende todos los demás mandamientos.

Respuesta:

Ni el mandamiento de la Sucá ni el mandamiento «ama a tu prójimo como a ti mismo» están por encima de todos los demás mandamientos. Los incluyen en sí mismos. Si te parece que este mandamiento es algo más importante, entonces daría la impresión de que hay 613 mandamientos y que el último de ellos es más importante que todos los demás.

 

No, este mandamiento engloba a todos los demás, pero no es un mandamiento adicional, ni una acción adicional. Es una acción que se manifiesta como la suma de todas las acciones anteriores.

 

Por ejemplo, imagina que tienes un pepino, un tomate, una cebolla, eneldo y perejil. Lo picas todo y obtienes una ensalada. La ensalada es algo nuevo, pero ¿hay realmente algo nuevo en ella? No hay nada más que la combinación de ingredientes que ya existían.

 

El mismo principio subyace al mandamiento «ama a tu prójimo como a ti mismo» (la gran regla de la Torá) o al mandamiento de la «Sucá», como síntesis de todos los mandamientos. Si combinas todos los mandamientos, obtendrás la Sucá.

 

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