.¿Cómo llegamos a una «Disneylandia espiritual»? El sentido de la vida según la Cabalá

Comentario:

Usted dice que cada uno tiene su propio camino.

Mi Respuesta:

¡Por supuesto!

Pregunta:

¿De qué depende?

Respuesta:

Dentro de la naturaleza global de la humanidad, somos tan diferentes que, precisamente a través de nuestra futura conexión, crearemos una estructura universal denominada «Hombre» (Adam).

Pregunta:

¿Tendrá cada uno su propio sitio?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

¿Todas las naciones?

Respuesta:

¡Por supuesto! Puede que yo gire a una velocidad tremenda, que otros giren más despacio y que otros lo hagan aún más despacio; es igual que en nuestro cuerpo, donde hay sistemas que funcionan a una velocidad e intensidad tremendas, mientras que otros lo hacen mucho más despacio. Puedes compararlo con las uñas de las manos y de los pies, las de las manos crecen más o menos un milímetro a la semana, mientras que las de los pies crecen aproximadamente un milímetro al mes. Cada una tiene su propio ritmo, aunque en apariencia se trate del mismo tejido.

Comentario:

Sin embargo, se trata de un solo organismo.

Respuesta:

 Sí.

Pregunta:

Usted ha mencionado la meta. ¿Es la misma para todos o no?

Respuesta:

La meta es la misma para todos. Pero, ¿Quién sabe realmente cuál es? Si supiéramos que todos tenemos una misma meta, estaríamos de acuerdo entre nosotros. Empezaríamos a buscar juntos la forma de alcanzarla.

Sin embargo, creemos que cada uno tiene la suya propia. El egoísmo nos divide y no nos permite sentir que todos debemos avanzar juntos hacia un mismo objetivo.

Pregunta:

¿Podemos, a pesar de todo, llegar a esto? ¿Nos conducirán hacia esta única meta o no?

Respuesta:

Creo que hay que aclararlo desde dentro.

Pregunta:

¿Cuál es esa meta?

Respuesta:

La meta es muy sencilla: alcanzar el significado de la vida.

Respuesta:

¿Y qué es eso?

Pregunta:

¿El significado de la vida? Es alcanzar el verdadero sentido de la vida.

Respuesta:

¿El significado de la vida? Es alcanzar el verdadero sentido de la vida.

Pregunta:

Entonces surge la pregunta, y ¿Debo…?

Respuesta:

¡Cuando alcanzo el significado de la vida, me siento plenamente realizado! Sé por qué existo. Sé quién me gobierna, a quién recurro, qué estoy llevando a cabo en cada momento de mi existencia y hacia dónde voy. Ante mí se abren horizontes siempre nuevos. Me siento como un niño que ha entrado en Disneylandia. ¡Y todo es increíble! ¡Todo es un cuento de hadas! Así es como debería sentirse una persona al descubrir el plan del Creador.

Pregunta:

 ¿Cada persona tiene su propio significado de la vida, o no?

Respuesta:

Cada uno lo disfrutará individualmente, porque así es como estamos hechos. Pero cada uno lo disfrutará gracias al hecho de estar en constante conexión con los demás. La revelación de esta «Disneylandia» espiritual proviene del hecho de que revelamos cada vez más las conexiones integrales que existen entre nosotros. Y estas se revelarán precisamente como el logro del mundo Superior. Es una aventura seria.

 

¿Cómo llenar el vacío?      Una vida de búsqueda

 

Pregunta:

¿Así que ahora ha llegado a la conclusión de que la meta de una persona es alcanzar el mundo Superior?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

¿Es esa la meta de una persona?

Respuesta:

Sí.

El plan del Creador y la revelación del mundo Superior

Pregunta:

¿Y qué es el mundo Superior? Nos dirigimos a personas que no estudian Cabalá. En pocas palabras, ¿Qué significa alcanzar el mundo Superior?

Respuesta:

Se trata de alcanzar la armonía en la interacción de todas las fuerzas de la naturaleza, por muy diferentes que sean. Y de sentir esa armonía al ver cómo todos los problemas, acciones, pensamientos, aspiraciones —todo, a lo largo de todos los tiempos— se unen, y cómo todo resulta estar interconectado de forma armoniosa, siendo tan necesarios unos para otros, que la revelación de esta armonía es la revelación del pensamiento de la creación, del plan del Creador.

Pregunta:

Y siempre habla de poner de manifiesto las relaciones armoniosas entre las personas. ¿Eso se incluye en esto?

Respuesta:

¡Por supuesto! Es lógico. Ese es el grado más alto de toda esta armonía.

Pregunta:

¿El grado más alto? ¿Que todos estemos conectados en armonía?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

¿Y ese es el propósito de la vida de una persona: descubrir esa armonía?

Respuesta:

Sí.

La fuerza del orgullo que nos separa del Creador

Pregunta:

Por un lado, una persona siente que no tiene fuerzas para la labor y le pide al Creador que se las dé; sin embargo, esto se considera orgullo. Por otro lado, puede dirigirse al grupo, recibir de él la conciencia de la grandeza del Creador y solo entonces dirigirse a Él.

 

Entonces, ¿Cuál es la diferencia? En ambos casos, me estoy dirigiendo al Creador.

Respuesta:

Para alcanzar esta meta, debemos entender la barrera principal: No eres capaz de dirigirte al Creador con las fuerzas que posees actualmente. El Creador te da un despertar inicial, pero solo con eso no puedes ver toda la profundidad del problema ni apreciar la grandeza del Creador en su solución. Aún no tienes suficientes discernimientos internos para dirigirte a Él.

 

Supongamos que hay un hombre rico que podría resolver todos tus problemas, pero no te atreves a pedírselo porque estás bajo el control de tu orgullo. Pase lo que pase, eres incapaz de acudir directamente a él en busca de ayuda. Sientes tanta vergüenza que tendrías que superarte a ti mismo por completo, pero no eres capaz de hacerlo.

 

Así es la naturaleza humana. Una persona está dispuesta a morir antes que permitir que se dañe su «yo» interior. Este «yo» es una parte de lo eterno; es su alma, y ​​por ella está dispuesta a sacrificar su cuerpo. Para muchas personas, este «yo» interior es mucho más importante que la vida misma.

 

Por ejemplo, puede haber alguien que me daría un millón de dólares si simplemente se lo pidiera, y sin embargo soy incapaz de hacerlo. O puede haber alguien que podría ayudarme a encauzar mi vida, pero no me atrevo a acudir a él. Nos encontramos con esto constantemente. Revela la fuerza de nuestro orgullo, la fuerza de nuestro «yo» interior; esa misma fuerza que nos separa del Creador.

 

Extraer fuerza de nuestra raíz a través del grupo 

Pregunta:

¿Qué relación tiene el grupo con la «existencia a partir de la ausencia» (Yesh me Ain)? ¿Por qué debería proporcionarme fuerzas con las que no tiene conexión alguna?

Respuesta:

El grupo no pertenece a Yesh me Ain y, por tanto, puede otorgarte fuerza adicional. La fuerza del grupo reside en su conexión con nuestra raíz, donde todas las almas están unidas.

 

Así pues, aquí en nuestro mundo, mediante mis acciones externas, puedo despertar aquellas fuerzas Superiores en las que el poder de mi «yo» no es meramente una fuerza individual —como ocurre en el mundo corpóreo—, sino que está conectado inseparablemente con otras 599.999 fuerzas similares.

 

En nuestra raíz, yo y todas las demás almas existimos en el nivel de Adam HaRishón. Por consiguiente, mientras vivo en nuestro mundo, puedo extraer fuerza de mi raíz, para alcanzar la corrección. 

 

Más información      Somos parte del alma de Adam HaRishón

 

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