La muralla es lo que rodea la ciudad, era necesario destacar que dentro de la ciudad hay propiedades especiales de otorgamiento: conexión, amor y reciprocidad.
Por eso, el muro significa la conexión entre todos los deseos egoístas, que tienen la obligación de estar interconectados altruista y espiritualmente. Así, la presencia del muro significaba que no podía haber egoísmo dentro de la ciudad. De lo contrario, no era ciudad.
En cuanto a las puertas, por regla general, se abren y cierran para que puedas aceptar algo o si no puedes mantenerlo dentro, debes dejarlo salir de la ciudad.
En el lenguaje de Cabalá, se puede representar como una pantalla (Masaj). Si trabajas en bien del otorgamiento, permites que la luz del deleite del Creador entre en tus deseos. Si no, las puertas están cerradas.