Una consecuencia del creciente egoísmo

Comentario: La asesina serial de niños, Mary Bell, nació en 1957, en Inglaterra. Su estremecedora historia comenzó después de que su madre de diecisiete años, que trabajaba como prostituta, tuvo un aborto fallido. La bebé fué un hijo no deseado. La madre también intentó deshacerse de su niña después del parto, pero de nuevo no tuvo éxito.  

La niña, Mary, quien había sufrido todo tipo de abusos, se volvió una asesina de niños. La prensa le llamó un “monstruo mal nacido”.  

Mi Respuesta: En tales casos, igualmente es necesario tomar en cuenta la psique humana. Es posible que ella estuviera mentalmente enferma y esto no se ha determinado. 

Comentario: Usualmente se examina a las personas que son juzgadas por un delito y se les debe evaluar su salud.  

Mi Respuesta: Esto también es un problema, porque la psicología no es una ciencia perfecta. El individuo tiene esos interruptores en el cerebro. De pronto, después del hecho, vuelve a ser absolutamente normal. No necesariamente podemos evocar en él, aquellos mismos estados que lo impulsaron a cometer una falta y por lo tanto, les damos una interpretación diferente. Todo esto es muy condicional.  

Pero el problema es realmente universal. Cada uno de nosotros debería culpar al entorno que le entregó esta actitud errónea hacia la vida. Y por supuesto, todos nos sentimos mal. Podemos ver que esto constituye el estado global de las cosas hoy en día, por ejemplo, la forma en que conducen las personas en las calles, sin observar las reglas de tránsito o en cómo se comunican entre sí. 

En general, toda nuestra comunidad humana, está organizada de esa forma brutal. Cada quien se construye a sí mismo, sobre la supresión del otro, sobre la fuerza por encima del otro. Esto indica el mal uso de nuestra información inicial humana. No hace a nadie sentirse bien y aún no encontramos la fuerza para cambiar las cosas. La humanidad inteligente no encuentra la fuerza para darse cuenta de esto y para empezar a actuar de forma distinta.   

Por lo tanto, los niños no deseados, aparecerán cada vez más a menudo y este fenómeno se generaliza. Es una consecuencia de nuestro creciente egoísmo, que no quiere considerar nada ni a nadie. 

 

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