Ese es mi consejo, porque pasé por esto con Rabash. Ese es mi consejo porque así es como funciona. Solíamos leer El Libro del Zóhar sólo media hora por la noche antes de acostarnos. Y era sólo lectura sin ningún comentario.
Había 20 personas sentadas alrededor de la mesa con Rabash a la cabeza y durante media hora nos turnamos para leer: el primero, luego el segundo, el tercero, y así sucesivamente. Leímos una o dos páginas y nos íbamos a casa. Así terminaba el día.