Sí. La vergüenza, la envidia y los celos son buenas cualidades. Sientes que los demás tienen más éxito que tú, lo que te estimula a realizar buenas acciones.
Sí odias, te odias a ti mismo, a tu propia pereza. Entonces todo pasa por sus etapas de desarrollo de una manera completamente diferente. ¿Cómo podemos hacer que el mundo lo sienta antes de los golpes porque tenemos una vara muy seria por delante que pende sobre nosotros? Compadezco a la gente.
El avance a través del sufrimiento alarga el tiempo. Imagínese que toda la Segunda Guerra Mundial se hubiera podido pasar en una semana de congreso mundial intensivo con buenas interacciones, inspiración y todo lo demás.
¿Por qué fue necesario un sufrimiento tan tremendo? Simplemente no tenemos ni idea de cómo encajar todo esto dentro de nosotros mismos; no podemos imaginarlo.