En la era de la energía nuclear, en la que podemos acabar con todo y no dejar nada, el amor es lo opuesto a ella. ¿Qué más se puede hacer? Nada. Si pudiéramos golpearnos y luego arreglarlo, eso ya es otra historia. Pero, cuando estamos a punto de un conflicto nuclear, lo único que puede ser opuesto a eso, es el amor.
Por eso yo creo que en nuestro tiempo, hay oportunidad de llegar a tal estado, a ese acercamiento llamado amor; porque no hay otra forma.
Hoy en día, la paz es posible por primera vez ¡en muchos miles de años! Porque tengo todo tipo de armas nucleares y los demás también. Así, no queda nada qué hacer, más que hacerlo a un lado e intentar acercarnos para encontrar el beneficio mutuo.