Pregunta:
Entre el mundo de Asiya y los mundos de BYA hay cierta línea que delimita, llamada Parsá. ¿Es ahí donde tiene lugar la segunda restricción?
Respuesta:
Sí, el Parsá es un tipo de límite inferior por el que la luz Superior no puede descender. Por lo tanto, podemos dividir todos los mundos, todo el espacio espiritual, desde el mundo del infinito hasta el Parsá y del Parsá hacia la base.
Nuestro trabajo es sobreponernos a nuestros deseos rotos, egoístas, de abajo hacia arriba y, de ahí, por encima del Parsá, conectarlos y llenarlos con la luz Superior, la presencia del Creador. Todos los deseos egoístas a los que aún no nos podemos sobreponer quedan vacíos y oscuros, por debajo del Parsá.
En otras palabras, hay un gran número de deseos. Antes del Parsá los deseos son más ligeros y solo se aplica a ellos la primera restricción (la prohibición de recibir para el beneficio propio). Pero si no es para el beneficio propio entonces los puedes utilizar.
El Parsá es el límite a partir del cual existe nuestra oscuridad y no podemos usar los deseos ni siquiera para beneficiar al Creador, porque ahí no existen tales intenciones.
Así, todo el camino de corrección del que habla la Cabalá es sobre la corrección de los deseos egoístas, tanto los ligeros como los pesados. Los pesados se corrigen por encima del Parsá; y todos estos deseos están solo en relación al Creador. ¿Cómo podemos usar la conexión con el Creador? Para beneficio del Creador o para nuestro propio beneficio. Para el propio beneficio queda por debajo del Parsá y para beneficio del Creador queda por sobre el Parsá.
Haz clic en el video ¿Podemos cambiar nuestros deseos? – Clases de Cabalá

