Siempre ha sido y será así porque una persona ha nacido y crecido de tal manera que tiene que ver algún gran ejemplo delante de ella; por lo tanto, te aconsejo que te acostumbres a ir con tus maestros.
Yo también tuve un maestro, un gran maestro. Murió en mis brazos, sin embargo, todo continuó.
Yo también le hacía esta pregunta, y él me decía que debería ser así. Así que no da miedo, al fin y al cabo estamos interconectados, nadie se va de ninguna parte y nadie viene. Lo que ocurre ante nuestros ojos son juegos de niños. Tenemos que estar por encima de ellos.