La humanidad está en un gran engaño porque no quiere explorar la naturaleza. No quiere explorarse científicamente a sí misma y al mundo que la rodea y solo confía en eso.
Si nuestro deseo y nuestra perseverancia fueran más allá en la naturaleza, nos llevaría al nivel de los cabalistas y abriría todos los mundos.
¿Y cómo los comprendían los cabalistas? Solo basándose en su deseo de conocer el mundo tal como es en realidad: «¡Quiero revelarlo todo! ¿Existe un Creador? ¡Revélalo! ¿Existe un mundo Superior? ¡Revélalo! Ángeles, bestias, demonios, engendros, ¡revélamelo!
¡Quiero verlo todo, descubrirlo! ¡Todo, hasta las leyes más pequeñas! ¡Quiero consistir en todo, absorber todo el universo, todos los mundos!»
Si no estuviéramos limitados por nuestros deseos egoístas, nuestras debilidades mezquinas y nuestras religiones, ¡estaríamos en un nivel interplanetario, interestelar, completamente diferente! No estaríamos conectados con esta tierra, con este mundo en absoluto. Todo estaría en algún lugar de nuestros sentimientos y percepciones más bajos. ¡Estaríamos completamente fuera de todas estas restricciones!
Conoce más de : La delgada corriente en la historia de la humanidad

