Así, el anhelo del inferior, el femenino, se incluye en el anhelo del Superior, el masculino, y las dos almas se convierten en una, sin separación (Rashbi, Zóhar para todos, Vol. 2, Lej Leja, “Como un manzano entre los árboles del bosque” Nº 205).
Pregunta:
¿Qué determina que la parte inferior sea la femenina?
Respuesta:
Esto viene determinado por la presencia del atributo de otorgamiento en la parte masculina, que, en principio, es mucho más fuerte que en la femenina.
Pregunta:
¿Tiene el aspecto femenino el atributo de otorgamiento?
Respuesta:
Por supuesto que sí. Esto es muy importante. De lo contrario, si uno solo recibe y el otro solo da, no habría conexión alguna entre ellos.
Si ambos reciben y ambos dan, resulta que la parte masculina es en principio la que da, y la femenina es principalmente la que recibe.