Es realmente un milagro que tengan la oportunidad de sentarse en círculo abrazándose, conectar otros corazones a este círculo y aferrarse unos a otros y al Creador con el corazón desnudo, así sin más. Inclúyeme también en tu círculo.
Si haces constantemente estos ejercicios, verás cuánto se abre tu sentimiento interior y el Creador aparece allí.