Sin embargo, uno debe estar contento con cualquier control que tenga sobre Kedushá (santidad), que incluso un momento al día sea para él una gran posesión (Rabash, notas variadas. 146 “Sufrimiento y alegría”).
Un verdadero momento espiritual en el que una persona se siente conectada con el material que está estudiando, y con el Creador, es un gran beneficio para ella.
El Creador revela al hombre caminos desconocidos, le otorga propiedades incomprensibles y provoca en él un estado de satisfacción e insatisfacción. ¿Y cómo debe actuar en tales casos?
Siempre debe entender que hasta la más mínima sensación proviene del Creador y no hay otra fuente. Por eso, el hombre, en sus sensaciones, debe hacer todo lo posible para acercarse al Creador o al Creador a sí mismo. Es nuestro trabajo.
La calidad de un momento espiritual se expresa en la fuerza y el tamaño de la conexión con el Creador.
El Creador maneja todo: ¿Dónde existimos nosotros, si NO EXISTE NADA MÁS QUE EL?

