Cuando su hijo gane su primer dinero para comprar helado, haga lo siguiente:
1. Antes de que tenga la oportunidad de lamer su helado, arrebatárselo y coma el 20%.
2. Mientras tu hijo te mira asombrado, dale otro bocado del 30%.
Luego dale el resto del helado y explícale que eso es lo que hace el estado con todo el dinero que uno gana. Y este será el caso con cada helado que compre para sí mismo. Y que se puede reducir el porcentaje de mordisco agarrando al mordedor de la mano y exigiéndole saber por qué le da tantos mordiscos.
Si todos los padres hacen esto, hay esperanza de que en este país crezca una generación de personas que comprendan que el gobierno no tiene su propio dinero, sino sólo el dinero de los contribuyentes. Y que los contribuyentes no sólo pueden, sino que deben monitorear cómo los funcionarios gubernamentales gastan su dinero. (Atribución no verificada a Margaret Thatcher)