La satisfacción es peor que la muerte

Pregunta: Un espectador pregunta: La humanidad ha inventado todo tipo de días festivos, pero no hay ningún día festivo llamado “Día del Sentido de la Vida Humana, ¿Por qué? ¿Significa que nadie necesita averiguar el sentido de la vida?

Respuesta: El “Día del Sentido de la Vida” sería un día de luto, no un día festivo. ¿Y qué sentido tiene la vida?

Uno se da cuenta de repente de que la vida no tiene sentido, vivimos en vano. La vida pasa por delante de nosotros todos los días. Tal vez sería mejor que no empezara.

Las festividades, en general, no son para divertirse. Una festividad es para conmemorar. Así que las festividades pueden verse empañadas con mensajes generalmente tristes como “el sentido de la vida”.

Comentario: Sería estupendo que la gente empezara a buscar el sentido de la vida.

Mi respuesta: Bueno, la gente lo ha estado buscando durante miles de años. ¿Y qué?

Pregunta: ¿Por qué no lo encuentran?

Respuesta: Porque no hay sentido en la vida.

Pregunta: ¿Para qué vive una persona?

Respuesta: Para hacer esta pregunta en cada generación y no encontrar una respuesta.

Pregunta: ¿Es importante hacer esta pregunta?

Respuesta: Esta pregunta surge del interior de una persona, lo quiera o no.

Comentario: Parece que es mejor no hacer esta pregunta, sino simplemente vivir nuestra vida sin hacerla. Es más fácil así.

Mi respuesta: Entonces nos quedamos en el nivel de los animales. Los humanos seguimos evolucionando y por eso nos cuestionamos más el sentido de la vida en cada nueva generación.

Pregunta: Es decir, no podemos dejar de hacernos esta pregunta…

Respuesta: No, no lo haremos. El simple hecho de que nos sigamos cuestionando nos llevará algún día al punto de empezar a revelarlo. Espero que sea muy pronto.

Pregunta: ¿Cuál es el sentido de la vida humana? ¿Por qué he nacido en este mundo? ¿Nacer, vivir unos 70 u 80 años y luego morir? ¿Para qué?

Respuesta: Vives para buscar. Cada persona busca inconscientemente. Cualquiera, un albañil, un cerrajero, un artesano, un académico, un barrendero… ¡no importa quién ni cómo! Un borracho… no importa. Todos ellos están inmersos en la búsqueda del sentido de la vida. Y ni siquiera saben qué les motiva a emprender la búsqueda del sentido de la vida. Cada persona, todo el mundo lo hace.

Comentario: Mucha gente dice: “¡He vivido mi vida tan bien! Logré mucho”. Parecen tan tranquilos como si nunca hubieran buscado el sentido de la vida.

Mi respuesta: Simplemente se convencen a sí mismos.

Pregunta: Pero todavía tienen esta pregunta dentro, ¿no?

Respuesta: De lo contrario, no estarían vivos. Cada segundo de nuestra vida comienza con el hecho de que una persona se haga la pregunta: “¿Para qué vivo?”

Pregunta: Si no, no viviría. No se da cuenta y, por tanto, vive a través de este segundo dado, y vuelve a hacerse la misma pregunta: “¿Para qué vivo?” Una y otra vez, seguimos así con nuestras vidas, pero seguimos sin una respuesta. Sin embargo, de todos modos, volvemos a entrar en la búsqueda: “¿Para qué vivo?” Así, vivimos el siguiente segundo, etc. Así es a lo largo de toda nuestra vida. ¿Es esto lo que llamamos el flujo de la vida?

Respuesta: Sí. Una pregunta continua sobre el sentido de la vida y una búsqueda constante de una respuesta que la gente no revela nunca.

Pregunta: ¿Y si nunca me hago esta pregunta? ¿Está diciendo, de hecho, que no existe tal cosa?

Respuesta: No, ¡no depende de ti! Es decir, esta cuestión es generalmente anterior a nuestra percepción fisiológica. Es la cuestión más importante y fundamental de todas. Es una búsqueda espiritual: “¿Para qué vivo?” Después de preguntárselo, nuestro cuerpo, todos nuestros órganos, comienzan a revivir, a florecer y a desarrollarse. Como resultado de vivir millones de vidas diversas, llegamos a la conclusión de que sí encontraremos el sentido de la vida.

Pregunta: ¿Qué es?

Respuesta: Sentir al Creador, la fuente de toda la vida. Y lo descubriremos. Sin embargo hasta ahora hemos seguido buscándolo. Sin embargo, ya nos estamos acercando a un estado en el que empezaremos a buscarlo de forma consciente.

Es decir, ya podemos imaginar mejor cuál es la fuente de la vida, que es el Creador. Cómo, sobre qué base, con qué cualidades y qué intenciones puedo acercarme a Él, agarrarme a Él y aferrarme a Él como un bebé a su madre.

Pregunta: ¿Es este el sentido de la vida?

Respuesta: No, no lo es. Es simplemente una herramienta para conectar con el sentido de la vida. Y cuando lleguemos a esta etapa, a partir de ahí buscaremos quién es Él, el Creador, el sentido de la vida. Qué quiere Él de nosotros, qué esperamos de Él, por qué todo el sentido de la vida es sólo ser atraído por Él y adherirse a Él. Y sólo entonces de Él comenzaremos a absorber lo que es el sentido de la vida.

Comentario: Nos está diciendo que no hay satisfacción, sólo una búsqueda constante.

Mi respuesta: ¿Por qué necesitas la satisfacción? Es peor que la muerte. Es la negación de la existencia, es la inexistencia, la nada.

Pregunta: ¿No existe la jubilación en este asunto? ¿No hay pausa? ¿Seguirá nuestra búsqueda constantemente? ¿No existe la pausa?

Respuesta: ¡No, en absoluto! Dios no lo quiera.

Pregunta: ¿Es este el camino a la eternidad?

Respuesta: La eternidad significa estar en constante cercanía con Él, aferrándose a Él y adhiriéndose a Él más y más sin fin.

 

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