Nueve consejos para evitar problemas en la vida

Comentario:

He leído el consejo de un experto que proclama que hay lecciones vitales que una persona debería aprender lo antes posible. Al dominarlas, se afirma que puede evitar algunos problemas en su vida.

Consejo 1: «Sigue tu propio camino».


A la gente le encanta juzgar a los demás. La presión de grupo puede obligarte a desviarte del camino que empezaste a trazar para tu futuro. Se aconseja ignorar las aspiraciones de los demás y no dejar nunca que los objetivos y sueños de otros influyan en la dirección de tu vida. Éste es tu camino, y solo tú puedes decidir adónde tienes que ir.

Mi Respuesta:

Absolutamente correcto. Una persona toma su propio camino en la vida. Debe sentir lo que quiere, lo que le atrae interiormente, y perseguir ese objetivo. En el camino puede utilizar todo tipo de consejos, sugerencias y métodos.

Comentario:

Consejo 2: «No dudes a la hora de actuar».

 

Un viejo dicho romano dice: Carpe diem: aprovecha el momento. La mayoría de las veces no actuamos por inseguridad o falta de valor. Esta indecisión obstaculiza el progreso y nos atrapa en un ciclo de cuestionamientos: «¿Qué podría haber sido si hubiera actuado…?».

Mi respuesta:

No creo que esto sea correcto. En realidad, cada persona tiene su propio propósito, y tendrá que alcanzarlo eventualmente. Incluso si alguien evita un problema al que se enfrenta y no se apresura de manera impulsiva a resolverlo como sugieres, el problema resurgirá y le obligará a enfrentarse a él.

Pregunta:

¿Así que solo seguir adelante?

Respuesta:

Sí, no ocurrirá nada terrible. Relájate, tómate una pausa, espera, también te esperará.

Comentario:

Consejo 3: «Comprueba en la práctica lo que has aprendido».

Mi respuesta:

No hay mayor sabiduría que la de alguien que recorre el camino por sí mismo y saca conclusiones de él. Solo cuando una persona ha pasado por experiencias concretas, las comprende y puede ofrecer su opinión sobre ellas, solo entonces puede tomarse en serio esa opinión.

Comentario:

Consejo 4: «Las cosas buenas no se consiguen fácilmente». 

 

La suerte puede llevarte lejos, pero todo lo demás depende de ti. No pienses que otra persona librará tus batallas con la misma energía y dedicación que tú.

Mi respuesta:

Nadie luchará por ti. Debes comprender claramente los retos que tienes ante ti, evaluar la conveniencia y la necesidad de alcanzar tu objetivo, y entonces podrás luchar por él, principalmente contigo mismo.

Pregunta:

¿Por qué contigo mismo?

Respuesta:

Porque somos inherentemente perezosos, precavidos, etc. Tendrás que convencerte de que el objetivo es más importante que tu propia comodidad.

 

Hay un objetivo superior, y una persona debe definirlo (si hablamos de alguien que quiere descubrir el significado de nuestro mundo y su lugar en él).

 

Una vez que el objetivo está claro, avanza hacia él lo mejor que puede, mide sus fuerzas, no se desanima y comprende que, aunque no lo consiga del todo, habrá progresado. Una persona intentará realizar todo lo que le esté destinado.

Comentario:

Consejo 5: «Nunca pierdas la oportunidad de intentar más».

 

Incluso cuando nos sentimos más preparados, es muy posible que no consigamos nuestro objetivo. Lo principal es no desesperar.

Mi respuesta:

Por supuesto, tenemos que tratar de alcanzar la meta. Si esta meta es importante, si la compruebo y veo que es realmente lo que necesito lograr, entonces debo incluirme en ella completamente.

Comentario:

Consejo 6: «Valora cada momento».

 

Vive tu vida al máximo porque es corta y nunca sabemos lo que nos deparará el mañana.

Mi respuesta:

Yo no seguiría ese consejo porque la vida tiene su propósito. Si hoy creo que ya sé qué es lo más importante y solo necesito lograrlo hoy y me desentiendo del mañana, esto es incorrecto. Es como renacer y morir cada día, una actitud inexacta ante la vida.

 

Debo verme a mí mismo recorriendo un largo camino, avanzando constantemente hasta alcanzar la meta final. Cada día debo reevaluar, redefinir y alinearme con este objetivo, y esforzarme por alcanzarlo. ¿Y qué pasa si mañana ya no estoy aquí? Hoy sigo avanzando hacia él.

Pregunta:

¿Y qué en este camino le permite personalmente, como una gran persona con gran experiencia, un cabalista, a no rendirse?

Respuesta:

La importancia del objetivo. Hay que trabajar constantemente en ello. Para mí, no hay nada más importante en la vida. He dedicado mi vida a esto, desde los 20 años e incluso antes. Yo quería esto, y he caminado hacia ello toda mi vida, desde luego durante los últimos 50 o 60 años.

Comentario:

Consejo 7: «No impongas tus ideas a los demás».

 

Dicen que no debes imponer tus ideas a los demás. Deja que los que buscan tu ayuda y orientación acudan a ti.

Mi respuesta:

No creo que sea intrusivo. Acepto con calma a los que vienen a mis lecciones, del mismo modo que observo con calma a los que se van. Mi principio es totalmente cabalístico: no hay coacción en los caminos de la vida. Cada uno debe elegir y realizar su propio camino. El consejo, sin embargo, siempre está disponible para quien lo busca.

Comentario:

Consejo 8: «Sé flexible en tus objetivos».

 

Es importante analizar tu posición actual y cómo tus acciones pueden afectar al futuro. A veces es mejor poner en pausa un objetivo, ajustarlo temporalmente y volver a él más tarde.

Mi respuesta:

En lo que hago, hay una reevaluación constante del camino, el objetivo, los esfuerzos y la implementación. Así que esto no es un problema. La Cabalá proporciona a una persona una revisión casi continua y constante de la meta, el camino y uno mismo, mucho más allá de una base diaria u horaria.

Pregunta:

¿A la gente le resultará igual de fácil trabajar con este flujo constante de datos para ajustar sus objetivos continuamente?

Respuesta:

Las personas demandarán cada vez más un propósito en la vida. Tratarán de dibujarlo ante sí mismos, de definirlo. Verán que pueden definirlo juntos, en conexión unos con otros, y así avanzarán.

Comentario:

Consejo 9: «Para cada acción, hay una reacción igual y opuesta».

 

Muchas personas se enfrentan a la siguiente situación: parece que la gente está de acuerdo y quieren lo mismo, pero tienen opiniones diferentes; quieren expresarlas, defenderlas, y luego no sale nada bueno de ello. ¿De dónde viene la comprensión de las consecuencias?

Mi respuesta:

En Cabalá esto no es un problema porque el logro de la meta depende de la correcta integración de las personas entre sí.

 

La clave está en no insistir en la propia perspectiva ni en un único punto de vista. Ni yo ni los demás debemos aferrarnos a nuestras opiniones. Por el contrario, debemos combinar todas las opiniones en un todo unificado que produzca el resultado correcto. Si cada persona renuncia a su propio yo por el bien del colectivo, se consigue el resultado correcto.

Pregunta:

¿Incluso si alguien cree que su opinión es cien por ciento correcta?

Respuesta:

Especialmente entonces, este es un principio cabalístico. Debemos elevarnos por encima de nuestro egoísmo, y no hay otra solución para esta cuestión. Solo cuando cada uno renuncie a su perspectiva en aras de la unidad colectiva, el resultado podrá ser armonioso y correcto.

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