En la medida en que una persona se siente superior a los demás, experimenta un descenso, comparado con ellos.
De lo contrario, cuanto más se puede anular, experimenta el estado de ascenso y de mayor cercanía con el Creador. De entrada, cuando nos anulamos casi por completo, nos acercamos a Él.
No sientes ni ves al Creador, porque Él está oculto. No necesita de tus honores ni de un tratamiento especial. Lo que quiere, es que cambies, que seas como Él y que los demás, ni siquiera se enteren de ello.
Por eso, la sabiduría de la Cabalá se conoce como la sabiduría del ocultamiento. Después de todo, la persona que quiere ascender a la espiritualidad, se oculta cada vez más de los demás, como el Creador; y en consecuencia, nadie le impide ser como el Creador.