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¿Por qué el estudio del Zohar no exige que se formulen preguntas?

laitman_2009-05-28_8354_w[1]Pregunta: Si el Zohar y el Talmud de las Diez Sefirot (TES) describen el mismo sistema y ambos libros no se perciben con la mente, entonces, ¿por qué durante el estudio de TES podemos preguntar, y durante el estudio de Zohar no?

Respuesta: El Zohar está más enfocado hacia la formación de las intenciones. Debo leerlo percibiéndolo como un “medio milagroso” (sgúla).

Está escrito de tal manera que el hombre, por sí mismo y gradualmente, descubre una lógica interna, una conexión entre las cosas, unas explicaciones.

Porque dicho libro vuelve todo el tiempo a lo mismo: se trata sobre las tres líneas y nada más.

Por eso, hay que relacionarse con el Zohar sólo con único deseo: este libro debe influirme.

La Luz del Infinito llega a mí a través de esta red o plantilla y forma dentro de mi material (que es el deseo simple) un sistema similar a sí mismo, es decir, el sistema de los mundos espirituales.

En el TES, a la misma intención de recibir la Luz de la Corrección, adjunto más razón, pero en el Zohar añado más sensaciones. 

Es como dos intenciones: una razonable y la otra sensual.  Así es como funcionan estos dos grandes libros. Pero debo demandar de ambos lo mismo: la luz que me cambie y corrija.

(Extracto de la lección sobre El prefacio al libro del Zohar correspondiente al 03 de marzo 2010.)

Es difícil reconocer que eres un egoísta

laitman_2008-12-24_8202_w[1]Pregunta: ¿Por qué es tan difícil reconocer que eres un egoísta y encontrar el mal dentro de ti?

Respuesta: Como el hombre es un ser vivo, en él existe una fuerza protectora, porque él debe protegerse a si mismo, su vida, su naturaleza, su propio “yo”.

Así la piel (klipá) protege a la manzana mientras está creciendo. Si hay algún defecto en ella, la manzana se pudre, sin alcanzar su madurez. La piel debe protegerla todo el tiempo.

El ego es klipá, y hay que protegerlo mientras que dentro de él crece el deseo. Cuando el deseo se completa, se puede quitar la klipá y utilizar el deseo, comer la manzana que se encuentra dentro.

Por eso, mientras crecemos, nuestro egoísmo nos protege todo el tiempo, sin dejarnos reconocer el mal. Porque no hay suficiente de este mal. Si no fuera por klipá, estaría gritando como un niño pequeño que llora y llama a su madre por cualquier tontería que le sucede.

Por eso, nuestro ego nos encierra dentro, hace de nosotros “un corazón de piedra”, para que no deseáramos pedir: “¡Yo soy hombre y no voy a pedirte! ¡Soy terco, y Tú vas a hacer lo que yo quiero!”

Nosotros somos contrarios al Creador y luchamos con Él por el poder, como decía el Faraón: “¡¿Quien es el Creador para que escuchara Su voz?!”.

Deseamos que el Creador cumpla todo lo que deseo. Me dirijo a Él no con la plegaria, sino con la exigencia. La exigencia debe existir, pero proceder del ego completo, “de la inclinación al mal”. Esto requiere  tiempo, y al hombre le es muy difícil estar de acuerdo en que es un egoísta.

Pero, a continuación, bajo influencia de la luz, llega tal estado que el hombre se rompe. Esto se llama “las puertas de las lagrimas”, cuando el hombre siente que no tiene nada y está dispuesto a todo.

“¡Haz lo que sea! ¡Que no reciba nada, y que no tenga nada, que no sea yo mismo! ¡Borra todo, sólo sácame de este estado! ¡No soy capaz de aguantarlo porque soy opuesto al otorgamiento!

Es el punto de la crisis interna que tiene que descubrirse en el hombre.

 (Extracto de la lección sobre El libro del Zohar, correspondiente al 03 de marzo 2010.)

¡Doctor, déme usted ya la medicina!

32_100_wp[1]Pregunta: ¿Qué hacer si de la hora completa de la lectura del Zohar yo pensaba sólo unos segundos sobre la luz circundante que me traerá la corrección?

Respuesta: No está bien. Existe una leyenda, cuando el hombre está muriendo y llega al juzgado superior, allí le preguntan: “¿Estabas estudiando la Torá, esperabas la salvación?”. No te van a preguntar nada más, sólo esto.

La luz que retorna a la fuente se llama Torá. ¿La deseabas o no? ¿Y para que estabas enviado a este mundo? Es el único resultado de tu vida que te tendrán en cuenta.

Tú podías estudiar Cabalá y el deseo ardía en ti, pero no es tu mérito, te lo dio el Creador. El te llevó a un grupo cabalista y te dio todos los medios, ¿y que pasó después?

¿Qué has hecho en este sistema, el que trabajaba para ti? ¿Deseabas la salvación, la corrección? Tendrás que responder a esto.

Hoy hemos terminado de leer el Zohar. ¿Puedes decir si estabas dentro de lo leído? Es tarde pensar en ello durante el estudio, porque todo depende de la preparación.

Tienes que llegar preparado a la clase, ardiendo del deseo, exigencia, como si llegaras al médico y pidieras: “¡Doctor, déme usted algún remedio, o estoy perdido, así de mal me siento!”

Cuando llegas con este ánimo, mientras estudias ya esperas la salvación. Pero si llegas sin la exigencia de recibir la medicina, porque no sientes tu mal, tu egoísmo, la imposibilidad de conectar con los amigos, no buscas el amor al prójimo, tampoco durante el estudio te acordarás de ello.

Tienes que descubrir todos estos fallos, tu mal principio antes de abrir el Zohar.

¡Cuando abres el Zohar, ya es tarde para cambiar algo! Todo nuestro trabajo sucede durante la preparación, todo depende solamente de ella.

El dolor debe sentirse dentro de ti para que tú quieras acelerarlo con el Zohar, y no recordar artificialmente que se debe pedir en este momento la conexión con el prójimo.

No podrás engañar al Creador, Él lee en tu corazón y el deseo interno, que es tan profundo que ni siquiera te das cuenta que existe.

Y Él mira: responderte a él o no. Si te ayuda en tu avance espiritual y cree en ti la línea media, la luz te ayuda.

Sino, la luz te hace avanzar por el otro lado con los sufrimientos, hasta que no conectas todo de la forma correcta y no recibes la verdadera respuesta.

(Extracto de la lección sobre El libro del Zohar, correspondiente al 03 de marzo 2010.)

La casa de la puerta de las intenciones

problema-1_100_wp[1]Pregunta: ¿Qué libro es Béit Sháar HaKavanót el cual hemos empezado a leer hoy? ¿Cuál debe ser la actitud correcta durante su estudio?

Repuesta: El título de este libro lo dice todo: Béit Sháar HaKavanót (La casa de la Puerta de las Intenciones), significa, “los principios de las intenciones”.

La intención durante su estudio debe ser la misma que durante los estudios de otros libros cabalísticos, es decir, debe estar dirigida al desarrollo del alma.

Todo lo que leo influye de diferente forma sobre mi corazón y mi mente (a nivel material) y depende del  estilo de la exposición, en todos los niveles de PARDES (pshat, rémez, drush, sod: el simple comentario, la alusión, la parábola, el misterio). Uno de los libros influye más a mis sentimientos y el otro influye más a mi mente. En cuanto al tercero, no lo entiendo completamente.

¡Pero, debo intentar sacar de este libro sólo una cosa: la fuerza de otorgamiento, la luz que retorna a la fuente!

Y junto con esto, debo intentar unirme con este libro lo más fuertemente posible, intentar comprenderlo.

Esto último debo realizarlo una vez que haya logrado la intención correcta para poder recibir dicha fuerza o luz de otorgamiento de forma máxima.

No se puede aspirar hacia el conocimiento en vez de la corrección. En el caso contrario, esto se denomina “racionalizar más que hacer”.

(Extracto de la lección sobre el libro Béit Sháar HaKavanót correspondiente al 02 de marzo 2010.)

Lo espiritual es la línea media

dumy_100_wp[1]En la Naturaleza no existe la línea media, no hay creación. El Creador sólo preparó todas las condiciones para que la creación cree su alma, construyéndose, a partir de dos líneas, en la línea media.

Por eso, la línea media, la que componemos de dos líneas, es algo completamente nuevo. Podemos comprender que es la oscuridad y la luz, el bien y el mal, todas estas graduaciones de las sensaciones que nos llegan a través de dos líneas. Pero lo espiritual no es ni la línea derecha ni la izquierda.

Lo espiritual es una línea media, aquel órgano de la percepción (Kli) que construimos de dos líneas, la luz que lo llena. Es una cierta esencia que no existía antes y que logramos crear a partir de dos fuerzas.

(Extracto de la lección sobre El libro del Zohar, correspondiente al 03 de marzo 2010).

La escalera hacia arriba

vdochnovenie_100_wp[1]El comentario Sulam no es simplemente un anexo al texto del Zohar. Baal HaSulam lo escribió de tal forma que, cuando estamos leyendo este comentario, junto con el mismo Zohar, nos influye como un maestro que toma este material y lo interpreta  de diferentes formas para nosotros.

Es decir, el comentario Sulam no es simplemente una explicación formal, con los términos de la Cabalá, que explica la mecánica de la conexión entre los mundos, los partzufím y los sefirót.

Dicho comentario ayuda al Zohar a expresarse a sí mismo y actuar como un maestro que cada vez enseña a su aprendiz el material de los estudios en la forma más expresiva y conveniente.

Yo escucho el Zohar  junto con el Sulam como una traducción con adición que el intérprete hace para que yo entienda y sienta mejor el original.

Es como si él hubiera traducido para mí del chino y añadiera en el texto las explicaciones sobre el carácter de dicha nación, es decir, información sobre asuntos adicionales (las explicaciones que añaden al documento), para que yo perciba todo de manera más amplia y sensible.

Esta explicación está en forma de una escalera (Sulam). Porque el Zohar es una enorme obra que contiene toda la creación: empezando por nosotros y terminando en el Mundo del Infinito.

A pesar de esto, el libro del Zohar no ha llegado por completo hasta nosotros, sino sólo en una pequeña parte. Baal HaSulam, con su comentario, añadió para nosotros lo que nos falta en el Zohar  y, además, lo organizó en forma de una escalera.

Independientemente del orden en que estemos leyendo, el comentario atraviesa una matriz precisa, funcionando sobre nosotros de tal manera que nos organiza a través de los diferentes peldaños, por los cuales podemos avanzar, paso a paso, hacia arriba.

(Extracto de la lección sobre El prefacio al libro del Zohar correspondiente al 03 de marzo 2010.)