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Un grupo

La percepción de la realidad es imposible de explicar en palabras; o ves la realidad o no la ves. Si me quito mis anteojos, no veré nada frente a mí. Sabré que existen personas y escucharé sus voces, pero no las veré. Para ver la realidad con los ojos del Creador, necesitamos unos anteojos con los que podremos ver el alma que existe en todos y cada uno de nosotros, para que seamos como un todo. Así funciona, porque la percepción de la realidad, como suma de individuos, suma de unidades, requiere un enfoque diferente, integral. 

Queremos imaginar a los grupos cabalistas en todo el mundo como un grupo y queremos cuidar a todos de igual forma, elevandonos por encima de nuestra preocupación personal por nuestra decena, nuestro país y nuestro lenguaje, hacia el alma común de toda la humanidad, de toda Babilonia. Esto es para corregir nuestra percepción y ver la realidad a través de los ojos del Creador, en forma integral y colectiva. 

Por lo tanto, debemos intentar pensar en el alma común, al menos en todos nuestros grupos en el mundo, ir por encima a nuestras diferencias. Así, todos corregirán su ruptura y nuestra percepción de la realidad se volverá más integral. 

¿Cómo podemos hacerlo? Puede ser hecho sólo al trabajar en nuestras sensaciones con ayuda de la mente, entendiendo lo importante que es conectar las partes del alma fragmentada. Debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder y así llegaremos a la plegaria que nos salvará. El problema es que es mucho esfuerzo para llegar a esa plegaria, cuando entiendo que no puedo hacer lo que deseo, pero realmente lo quiero y sé a quién pedirle y que Él puede ayudarme. 

No corregimos nada por nosotros mismos y no logramos ninguna conexión. Pero, si a pesar del rechazo, hacemos esfuerzos y luego acudimos al Creador, Él completará el trabajo por nosotros. Así debemos prepararnos para el congreso en Bulgaria: hacer todo lo posible y después parte del congreso se convertirá en una plegaria. 

Esta ya no es una relación en la decena ni la conexión humana que entiendo y que está en mi campo de visión y sensación, sino que, en su lugar es algo intangible y no claro: ¿con quién y cómo me conecto? No tengo las formas dentro de mí con las cuales me conecto con otros grupos en un solo Kli; por lo tanto, todo lo que me queda es rezar, pedir. 

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 16/sep/19, Baal HaSulam, “600,000 Almas”

Minutos 20:50 a 28:06

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Lección diaria de cabalá – 7/10/19

Preparación para la Lección
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Escritos de Rabash, artículo “¿Cuál es la medida del arrepentimiento?” (1989)
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Escritos de Baal HaSulam “Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá”, punto 65
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Todos los deseos permanecen

No se puede erradicar el deseo de recibir porque es, en sí mismo, la creación. Puedes confundirte, embriagarte, correr tras un deseo en lugar de otro, extinguir así el primer deseo, pero es imposible arrancar un deseo. Puedo ignorarlo por miedo o a causa de otros deseos más fuertes, pero es imposible luchar contra él directamente. 

Incluso ni la Luz que reforma cambia el deseo en sí; sólo eleva o rebaja su importancia. Aun así, todos los deseos permanecen en la persona pues le fueron entregados desde su nacimiento. Si una persona no le atribuye importancia al deseo, entonces puede hacer como si lo borrara de la pantalla en la cual ve el mundo. No hay otra manera, pues toda la creación es un deseo.1

Antes del congreso, espero que las decenas logren conexión, entre sí y con todos los otros grupos del mundo. Debe haber un lugar de reunión virtual común donde todos puedan reunirse, obtener información y recargarse. 

Necesitamos estar incluidos unos en otros, no sólo a nivel informativo, también en sensación. Quiero sentir a los amigos como órganos de mi cuerpo que fueron separados, y debo acercarlos a mí. Mientras más los acerco e incremento mi sensibilidad hacia ellos, más los reanimo y comienzo a sentirlos vivos, conectados conmigo y viviendo dentro de mí, en ese grado construyo la vasija del alma, hasta que el Creador sea revelado en ella.2 

De la 3a parte de la lección diaria de Cabalá 16/sep/19 “Corrección de la fragmentación”- Preparación para el congreso

1 minuto 3:10

2 minuto 19:35

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Lección diaria de Cabalá – 6/oct/19

Preparación para la lección
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Preparación para el congreso
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Escritos de Baal HaSulam, «Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá», punto 65
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Alejate un poco para que entiendas cómo funciona el sistema

Todo lo que el hombre necesita hacer es conectarse con otros, para eso, debe anular su egoísmo, olvidarse de sí mismo, reducir su control y darle espacio a los demás. Este es todo el trabajo y corrección del alma general. Por lo tanto, todos los pecados y mandamientos, arrepentimiento, recompensa y castigo, se relacionan sólo con la conexión. Mientras más amplia es la conexión, más difícil nos es anularnos, hacer espacio para otros, darles importancia. En la conexión, tanto la calidad como la cantidad son importantes. 

Durante Selijot (arrepentimiento) pedimos perdón por nuestro egoísmo, por la falta de habilidad para anularlo en aras de la unidad. Gradualmente, la cantidad se convierte en calidad, la expansión de la conexión y la inclusión de nuevos círculos, provoca nuevos grados de alcance y atrae nueva luz. Al dar a luz al nuevo Partzuf Nefesh, nosotros mismos recibimos el grado de Ruaj.  

Por lo tanto, no hay duda de qué es lo más importante para la corrección: calidad o cantidad. La corrección cualitativa es imposible sin una corrección cuantitativa. Todas nuestras acciones son muy simples y discretas, pero debido a su enorme número,  esfuerzo constante por anularnos y conectarnos, logramos todos los alcances espirituales y nos elevamos. 

Está escrito que “no es el sabio el que aprende”, sino el que constantemente añade esfuerzos de manera que, centavo a centavo se acumulan en una gran suma. Muchas acciones discretas se acumulan para un resultado mayor. 

Por lo tanto, no podemos quejarnos de que somos incapaces de realizar una gran acción. No se requiere una gran hazaña. En cualquier lugar y en cualquier estado, hay siempre la oportunidad de hacer un pequeño esfuerzo. Si podemos hacer pequeñas acciones y ensamblarlas, llegamos a la corrección y a un gran ascenso.1

Por lo único que debes arrepentirte es por no pedir corrección al Creador. Todas las correcciones van más allá del conocimiento, más allá de los deseos del egoísmo. Nuestro trabajo es siempre regresar a “No hay nada má que Él”. En un lugar donde hace falta el Creador, yo debo añadirlo a Él. Si fracaso en hacerlo, pido perdón. Exijo al Creador que me de fortaleza, entendimiento y sensibilidad para ver la posibilidad de corrección y pedirla al Creador.2

Pido perdón por que tuve oportunidad de exigir corrección al Creador y no lo hice, no llegué al pleno reconocimiento del mal. Me arrepiento de que no trabajé suficientemente duro y no fui suficientemente afectado por mi egoísmo, para comenzar a actuar. El mal revelado no tocó mi corazón. Debí haber sido más sensible e implacable con el mal. 

Todo depende de nuestra conexión, pero no la hemos alcanzado, no podemos sentir el problema común como propio. Por eso, pedimos perdón. 

Ahora trabajamos en expandir nuestra conexión (Kli) global. Gracias a esta expansión, cada uno se volverá más sensible hacia los que están cerca de él. La conexión en cada decena individual, crecerá porque expandimos nuestra conexiones fuera de ella.3

Con el fin de conectarte con tu decena, con mayor precisión y fortaleza interna, discernir detalles adicionales en esta conexión y eventualmente revelar al Creador en ella, debemos cuidar un círculo más amplio. Se sabe que para profundizar en el estudio de algún fenómeno, debemos, expandirlo y alejarnos un poco. Así, entenderemos el fenómeno mismo. 

Al ir más allá de nuestra Tierra, hacia el espacio, llegamos a un mayor entendimiento del planeta en el que vivimos. Así es en todo. Una persona deja su país de origen y se dispone a conquistar nuevos continentes, porque eso le ayuda a entenderse a sí misma. Es lo mismo con la decena; no podemos estudiarla ni descubrir al Creador en ella hasta que cuidemos de todas las otras decenas similares. 

Necesitamos establecer conductos de conexión entre nosotros, líneas de conexión; de otra manera, no entenderemos cómo funciona el sistema. Es imposible estudiar las funciones del cuerpo entero a partir de una célula. Es incluso imposible entender ésta única célula en y por sí misma, su propósito y funciones, porque es parte del cuerpo general y sus sistemas funcionan principalmente para comunicarse con otras células. No podemos sacar una resistencia o transistor de una computadora y pensar que entendemos la construcción de todo el sistema. 

Por lo tanto, si sentimos la necesidad de expandirnos y comenzar a pensar en todos los grupos del  mundo, es señal de que estamos preparados para lograr la conexión en la decena a un grado más elevado. Uno no puede ser sin lo otro.4


De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 24/sep/19 “Qué es la preparación para Selijot [perdón]”

1 minuto 18:20

2 minuto 26:25

3 minuto 39:10

4 minuto 1:10:45

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El mejor momento para construir el Kli

Debemos entender que después de una reunión tan grande y fuerte y del ascenso que tuvimos en el congreso mundial en Moldavia, puede haber grandes descensos, mayor oscuridad, frustración y sensación de impotencia. Los ascensos y descensos deben ser equilibrados. Por eso, mientras más valioso fue el ascenso, más severo será el descenso subsecuente, pues será preparación para un ascenso aún mayor.

Es necesario tenerlo en cuenta y tratar el descenso con determinación, entender que es parte de nuestro trabajo. Por eso, debemos volver nuevamente al tema principal de «No hay nada más que el Creador».1

Por mí mismo, puedo tener la sensación inicial de estar dentro del Creador. Pero no puedo tener ni acción ni actitud hacia Él. El Creador existe dentro de la decena. De lo contrario, no es el Creador, es un ídolo que yo creé.

Puedo expresar mi actitud hacia el Creador sólo en mi actitud hacia los amigos. Al trabajar en la conexión en la decena, construyo mi actitud hacia el Creador.

Sentimos oscuridad en los amigos, porque somos diferentes. Pero, no es oscuridad sino el reverso de la Luz que nos lleva hacia el Creador. Nuestro aliado más leal es la oscuridad. Aférrate, porque sólo así llegarás a la verdad.

La oscuridad nos ayuda a no perder la cabeza por lo que recibimos en nuestros sentimientos y mente. La mente y el corazón no actúan, sólo la oscuridad funciona y es de gran ayuda. La oscuridad es una nueva creación; el Creador creó la oscuridad. La oscuridad nos guía en la dirección correcta y nos conecta con el Creador.

La decena son diez personas, cada una dispuesta a anularse, a sacrificarse, para unirse a los demás y apoyarlos. Nadie exige nada para sí mismo, sólo se busca un lugar de trabajo. Luego se convierte en un hilo que une a todos. Sólo quiere ese trabajo, porque al unir a todos, da satisfacción al Creador.

Por lo tanto, ni la decena a la que me uno ni el nombre de los diez me importan. Lo que importa es que tengan el deseo, que estén dispuestos a dármelo para que yo los junte e invierta mi esfuerzo en ese trabajo.

Si sentimos oscuridad y vacío, es el mejor momento para construir el Kli. Debemos amar los estados de oscuridad. Ahí no tengo a nadie en quien confiar, sólo en el Creador y me aferro a Él. Al principio, es sólo el deseo egoísta de protegerme: «Es bueno que exista el Creador que controla todo y lo hace todo, me adhiero a Él, no hay otra opción».

Después, incluso sin ningún interés propio, sin ninguna recompensa, estaré dispuesto a adherirme a este punto único. La vasija de otorgamiento comenzará a desarrollarse aquí. Todo lo que esté por encima de el punto de auto anulación se convertirá en Jasadim (misericordia), en otorgamiento. No quiero nada más. Así construimos la vasija de otorgamiento y cuando aparezca, podré sentir la Luz de Jojmá, el otorgamiento.

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 10/sep/19, «No hay nada más que Él»

1 minuto 0:25

2 minuto 24:25

3 minuto 2:18: 35

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Lección diaria de Cabalá – 4/oct/19

Preparación para la lección
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Escritos de Rabash, Artículo 36 «¿Qué es la preparación para Selichot [Perdón]» (1986)
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Escritos de Baal Hasulam “Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá “ punto 61
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Ver el mundo desde la decena

Cuando el punto en el corazón despierta en la persona, anhela al Creador, pero uno aún no se siente como parte separada del sistema común ni busca conectarse con otros. Sin embargo, gradualmente, bajo la influencia de la Luz que reforma, comienza a sentir la necesidad de conectarse con otros; en última instancia existe un alma y brilla de forma igual para todos y cada uno. 

Aún necesita corregir su percepción de la realidad, porque la persona siente el mundo de forma totalmente diferente desde su vasija fragmentada. Le parece que todos existimos de forma separada y que el mundo está dividido en muchas partes, de alguna manera conectadas entre sí. Aun así, debe ver el mundo como uno, integral, es decir, no conectado por ninguna especie de hilo, sino existiendo como un todo. 

Incluso si estamos conectados unos con otros a través del deseo de recibir, la restricción, la pantalla y la Luz reflejada; en otras palabras, incluso si estamos conectados con cierto tipo de conductos, aún así debe existir esa conexión, como si no hubiera límites en esta conexión a través de los conductos, los hilos individuales. Esos tubos de conexión deben llenar todo el espacio, como si las olas del mar penetraran entre nosotros, conectándonos sin ningún tipo de barreras. 

Así nos convertiremos en un solo Kli, como era antes de la fragmentación, pero a través de un número infinito de pantallas. La actitud hacia el deseo de recibir se corregirá en un número infinito de actos individuales de sobreponerse y llegaremos a una conexión integral y continua. 

La visión del mundo a partir de la perspectiva de mi decena y desde mi perspectiva individual, difiere como si la percepción de la realidad fuera creada por el Creador y por mí. Veo el mundo en forma de pixeles separados, en una imagen en blanco y negro. 

Mientras más pixeles distingo, con más formas y colores, más clara y profunda es mi percepción en todos los ejes: pasado-presente-futuro y yo-el Creador-el alma común. Sin embargo, todo es en una forma binaria, en el contraste de luz y oscuridad. 

Cuando nos acercamos al estado en el que la oscuridad brilla como luz y luz y oscuridad se vuelven como un todo, debe ser como si perdiéramos la habilidad de ver en la antigua percepción, donde todo estaba basado en la diferencia, en el contraste entre negro y blanco. 

La percepción espiritual de la realidad, sin embargo, depende de cuánto me anulo y elimino la diferencia entre luz y oscuridad. Quiero que la oscuridad brille como luz en mis sentidos, eso está en contra de mi deseo de recibir. Quiero elevarme por encima de él para que la oscuridad se asemeje a mi nuevo deseo armado con restricción, pantalla y Luz reflejada. Así llego a la percepción superior de la realidad, la siento como al Creador.1
De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 16/sep/19, Escritos de Baal HaSulam, “600,000 almas”
1 minuto 12:45

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Lección diaria de Cabalá – 3/oct/19

Preparación para la lección
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Lección sobre: «Día en memoria de Rav Baruch Shalom Halevi Ashlag (Rabash
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Sumar a la integral

Cada particular existe sólo para para apuntar al todo. Por lo tanto, no hay necesidad de profundizar en los detalles, no hay nada importante en ellos. Cada individuo se requiere sólo para conectar con el todo o para salir de él y de este modo enseñarnos a percibir el todo común. 

Con nuestras acciones, descubrimos nuestra red de conexiones. Al conectarlas, las acciones se revelan como un sistema llamado Adam, alma común. Adam HaRishon es una estructura de conexiones entre todos nosotros. Es como si miro un mapa y veo el trazo de las carreteras que conectan las ciudades. La misma conexión existe entre nosotros; no es sólo tridimensional, más bien, tiene un número infinito de dimensiones. 

Esta red de conexiones se llama hombre, Adam. Mientras más conexiones pueda haber entre los puntos individuales separados, más caminos se pueden pavimentar y más se construye la conexión del sistema común que se conoce como Adam. Por consiguiente, se les considera personas, porque Adam es el resultado de sus esfuerzos.1

El Creador fragmentó deliberadamente la imagen integral del mundo y la separó para que por nosotros, con acciones individuales y separadas, pudiéramos alcanzar una forma común, completa. Somos incapaces de tal generalización, pero cada una de nuestras acciones individuales, a pesar de sus limitaciones, nos acerca a la imagen total. 

Es como calcular una integral, donde el margen de error está considerado en la suma de los rectángulos. Esta adición completa los ángulos no considerados, los cuales no podemos cubrir con nuestra separación individual. Esto se conoce como: “El Creador terminará el trabajo por mí”.  

Agregamos un pequeño rectángulo, después otro, lo mejor que podemos. Pero, ¿cómo pueden todos estos rectángulos convertirse en una curva suave, cómo podemos medir toda el área si no tenemos la posibilidad de alcanzar la verdadera imagen integral con nuestro pensamiento “cuadrado”? Sólo podemos aumentar el número de rectángulos. Por lo tanto, hay una adición a la integral, el Creador la hace por nosotros. Él nos ayuda a realizar todas las acciones, pero Él aún tiene que completar el trabajo por nosotros, agregar lo que falta, lo que nosotros no podemos tomar en cuenta.2

Si el Creador se revela dentro del deseo de la decena, entonces ¿cómo podemos aumentar este deseo, el área de la revelación del Creador? El deseo de la decena puede aumentar sólo con la conexión mutua. Toda el área está dividida en pixeles y no podemos cambiarla ni hacerla más grande ni más pequeña. Nosotros sólo podemos incrementar el número de pixeles y así hacer más clara la imagen. Así funciona, como la computadora que detecta sólo el cero y el uno. Sin embargo, a través del gran número de ceros y de unos, se realizan todas las operaciones.3

Después del congreso en Moldova, cambió la estructura de todo el Kli Mundial. Debido a la fuerte conexión que ahí alcanzamos, hemos brincado al siguiente grado. Hoy necesitamos construir un nuevo Kli. Ahora, durante cada comunicación, debemos tomar en cuenta que estamos conectando con el Kli común, con cierta área del alma general. 

Por ejemplo, conecto con el grupo de Moscú y entiendo que es una parte del alma general. La sensación de este Kli común existe dentro de mí todo el tiempo. En adelante, cualquier conexión en la decena ya es una conexión con todo el Kli mundial, como con el todo único. Siento que al conectar con los amigos en Europa, mi conexión influye con los amigos en Sudamérica. 

Estamos constantemente agregando pixeles a la imagen general y recibiendo nuevas sensaciones internas. Debido al nacimiento de estas nuevas sensaciones en nosotros, la imagen se expande constantemente. Cada pixel es una conexión dentro del Kli mundial y causa que la forma de la gran vasija llamada un hombre, Adam, comience a aparecer cada vez más.4
De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá  18/sep/19, lección sobre: “Corrección del rompimiento” (Preparación para el Congreso de Europa)
1 minuto 3:20
2 minuto 21:22
3 minuto 36:30
4 minuto 56:40

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