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Lección diaria de Cabalá – 21/jun/19

Preparación para la lección
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Escritos de Baal HaSulam, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”
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Lección sobre: «Construyendo la sociedad futura»
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Libera espacio para el Creador

El avance espiritual depende de la medida en que nos anulamos y somos cero frente al grupo. Cada vez que pienso en la necesidad de auto-anularme, vuelvo a sentir horror. Yo nunca hubiera tenido esa idea; por supuesto, viene directo del Creador, desde arriba o a través del ambiente, por todos los medios.

Yo mismo soy incapaz de querer anularme ni de medir mi avance espiritual con mi auto-anulación. Me veo cada vez más alejado de la espiritualidad y veo a mis amigos cada vez con más éxito. Realmente me desanima, me disuade y me molesta.

Sin embargo, por otro lado, debo entender que tiene que ser así. Si no dejo esos estados y si agradezco al Creador que me recuerda mi trabajo una y otra vez, entonces «cada centavo se acumula en una gran suma», avanzo y algún día lo lograré.

Ni siquiera importa si veo o no mi éxito, sólo veo la verdad, mi anulación frente al grupo, doy un paso más hacia el palacio del Creador y por eso, debo estar feliz.1

Antes deseaba disfrutar y tener conocimiento egoísta. Luego, ese lugar quedó vacío; es la pobreza total que me hace posible no exigir satisfacción ni en comprensión ni en sentimientos, sino que se eleva por encima de ellos y pide capacidad para llenar el vacío con dedicación al Creador a través del grupo. Me desconecto del estado corporal, me elevo por encima de él y lleno mis deseos con la grandeza del Creador. Eso es subir al piso superior, a fe por encima de la razón.

No podemos ni siquiera comparar estos dos estados: razón y fe por encima de la razón. Todo lo que entiendo y siento está dentro de la razón, por encima de la razón hay algo que no quiero entender ni sentir: sólo quiero otorgar al Creador y sentir que mis amigos en el grupo otorgan al Creador. Así, construimos un nuevo estado llamado «mundo superior». 2

Es bueno que sienta vacío, falta de anhelo y de deseo por espiritualidad. Pero, al mismo tiempo me imagino la grandeza del Creador y el placer que le otorgo al trabajar por Él sin pedir recompensa. Esto debe ser muy importante para mí.

Deliberadamente, el Creador construye ese estado para mí, donde ni lo siento ni lo entiendo, tampoco siento gusto en Él. Por esto, Él libera un lugar en mí, lo limpia de la basura de este mundo, para que empiece a llenarlo con Su grandeza.3

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 6/jun/19, clase con el tema «Cero absoluto»

1 minuto 0:20

2 minutos 5:30

3 minutos 8:10

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Empezar desde cero

Lección diaria de Cabalá – 20/jun/19

Preparación para la lección
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Lección sobre: «Mantenerse en la meta por encima de los ascensos y descensos»
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Escritos de Baal HaSulam, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”, puntos 46 – 49
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Abre una nueva percepción de la realidad

Hay tres componentes en la percepción de la realidad: el Creador, los amigos y yo. El Creador se cubre en los amigos y yo debo relacionarme con ellos. Esto se llama: «Israel, la Torá y el Creador son uno».

Todo depende de lo que se considere ilusorio y de lo que es realidad. El niño escucha un cuento de hadas y percibe todo como realidad, imagina a Caperucita Roja caminando por el bosque y que se encuentra al lobo. El niño llora o ríe, lo vive. Para mí, es sólo ficción, un cuento de hadas. Todo depende del nivel en el que percibimos lo que sucede.

Vivimos en un mundo ilusorio, imaginario. Es obvio que nuestros sentimientos son reacciones de nuestros cinco sentidos, no pueden ser objetivos. Si tuviéramos otros sentidos, percibiríamos una realidad diferente y viviríamos en ella. Todo es cuestión de acuerdos y consensos entre nosotros. No hay una verdad en este mundo, porque no hay ningún indicador contra el cual se pueda evaluar.

Debemos sintonizarnos con una percepción más veraz del mundo y gradualmente podremos sentirla, vivir de acuerdo a la ley de amor al prójimo y mejorar constantemente. En este trabajo hay un período preparatorio en el que no nos damos cuenta de cómo pasamos de un grado a otro. Después debemos comenzar a trabajar conscientemente. Creo que ya podemos hacerlo, al terminar la fiesta de Shavuot avanzaremos medio paso.

Hay una red de conexiones que no sentimos, pero debemos sintonizarnos con la ayuda del principio «Ama a tu prójimo como a ti mismo». Esa es la ley de una nueva realidad, de una nueva forma de pensar, de un nuevo deseo y de nuevas relaciones.

El cabalista vive simultáneamente en dos mundos, en dos estados. Puedo decidir que junto con los amigos entraré en ese sistema de relaciones. No hay nada más, sólo a través de este sistema veo al mundo, a la realidad, comienzo a adaptarme a este nuevo mundo con nuevos sentidos, llamados «diez Sefirot«.

Este mundo es la ilusión en la que nacemos. Parece que vivimos como en un sueño. Pronto se nos revelará que la vida pasada fue un sueño, una fantasía. Cada vez que pasamos de nuestra percepción egoísta al otorgamiento, se nos revela una nueva realidad, hay cambios tan importantes que nos parece que no puede haber más.

En otorgamiento, se abren espacios que ni siquiera podíamos soñar. Me incluyo en mis amigos y al fusionarme entro en una nueva realidad, como en un sueño mágico.1

No podemos voltear atrás, esa es la ley. Se abre una nueva realidad basada en nuestra inclusión en los amigos y no hay nada más. Sólo debemos aspirar a ello. El mundo se revela en la conexión: con nuevos sentidos, una nueva realidad ante la cual debes anularte y entrarás en ella.

Cada uno nació y se educó en la percepción egoísta de la realidad. Así fuimos hechos, como una herramienta con muchos reguladores. Ahora yo mismo, gracias al despertar interno que recibo, quiero reconocer una percepción diferente de la realidad y sólo puedo hacerlo con ayuda de mi esfuerzo, del grupo, del maestro y del Creador.2

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 9/jun/19, lección sobre: ”Shavuot»

1 minuto 56:25

2 minuto 1:06:00

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Lección diaria de Cabalá – 19/jun/19

Preparación para la lección
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Lección sobre. «Mantenerse en la meta por encima de los ascensos y descensos»
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Lección sobre: «Construyendo la sociedad futura»
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De abajo hacia arriba

El descenso de los mundos construyó los escalones de la escalera que llevan Luz y deseos de arriba hacia abajo y se corresponden en cada nivel. Es decir, se dan las condiciones correctas para la conexión de Luz y vasija en todos los estados de arriba a abajo.

Cuando el descenso llega abajo de la escalera, sucede un rompimiento y se produce la inter-inclusión de las dos fuerzas: el deseo de recibir y el deseo de dar. Se crea la posibilidad de una inclusión correcta, ya no de forma negativa y egoísta en la que la chispa de luz rompe el deseo de recibir.

Hoy, con el esfuerzo y el trabajo en la decena, se puede atraer la Luz que reforma y ella iluminará la chispa dentro del deseo egoísta y empezará a desarrollar tanto el deseo como la chispa dentro de cada uno. Así, el desarrollo sucede incluso a nivel corporal porque despertamos la Luz precisamente debido al rompimiento y comenzamos a trabajar en la conexión.

Como resultado del descenso, Luz y deseo casi llegan a cero. Y al final de la escalera, sucede la ruptura y después, la creación puede comenzar a subir de nuevo por los mismos escalones. Gracias a la ruptura la Luz penetra en el deseo y el deseo comienza a comprender y sentir lo que es ser similar a la Luz, en consecuencia, requiere intención de otorgar.

Adam HaRishon se considera el primer hombre porque el fundamento de la creación apareció primero en él, no antes. La creación debe ser independiente. Antes del rompimiento, Adam HaRishon era un ángel y se llamó «hombre» hasta después. Pero después de la ruptura, estuvo preparado para la corrección, recibió el deseo de disfrutar y el deseo de otorgar incluidos mutuamente uno en otro.

Después, con ayuda de la Luz, podemos empezar a aclarar nuestro deseo de disfrutar y la chispa interna, gradualmente, toma la forma de hombre, Adam, es decir, similar al Creador. Al desear ser como el Creador, el deseo de disfrutar se restringe y construye una pantalla, Luz reflejada. Debido a la chispa, el deseo atrae la Luz que reforma y lo cubre con la intención de otorgar. Pero antes, debe sentir odio y rechazo y hasta después sentirá unidad y amor.

Hasta el nivel humano, cuando la creación se independiza, no se separa de la Luz. Los otros niveles: inanimado, vegetal, animal e incluso la gente que aún no alcanza conciencia, siguen las instrucciones de la Luz sin ningún libre albedrío. Por eso no reciben ni recompensa ni castigo en la vida corporal en este mundo.

Después del descenso de los mundos hacia este mundo y de la destrucción de Adam HaRishon la Luz que reforma automáticamente comenzó a desarrollar la materia en los niveles inanimado, vegetal y animal. Pero cuando la creación alcance la cuarta y última etapa del nivel animal podrá despertar la chispa interna y el «Homo loquens» (hombre que habla) aparecerá en nuestro mundo, es decir, aquellos en quienes hay un punto en el corazón.

Un hombre así empezará a sentir que hay una fuerza que lo controla y se preguntará sobre el significado de la vida. Querrá ser similar al Creador, pero sólo encontrará en sí mismo odio y rechazo en lugar de unidad y amor. Así será consciente de que necesita una decena para que la Luz que reforma comience a actuar. Sin ser consciente del mal, es imposible llegar al bien.
De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 30/may/19, Escritos de Baal HaSulam, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá, puntos 12 –17
1 minuto 28:30

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Lección diaria de Cabalá – 18/jun/19

Preparación para la lección
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Escritos de Baal HaSulam. «Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá», punto 37.
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Existir en ambos mundos

Aprendemos cómo trabajar en el primer nivel espiritual, cuando al sentirnos dentro de nuestro egoísmo (en este mundo), ascendemos a un nivel mucho más elevado que nuestro egoísmo, donde mora el Creador. Necesitamos examinar estos dos niveles —nuestro egoísmo y el nivel por arriba de éste — para existir de forma simultánea en ambos niveles. Éste será nuestro primer grado espiritual.  

El primer nivel espiritual es el más difícil, porque ni siquiera es como un bebé dando sus primeros pasos; es totalmente un mundo nuevo y una actitud completamente nueva hacia la realidad. Cambios sustanciales ocurren dentro del individuo. Me doy cuenta que la imagen natural del mundo se ve dentro de mi egoísmo, en el deseo de recibir, con el que nací y fui creado por el Creador.

Este mundo no existe en tal forma por sí mismo, pero me parece así desde mis cualidades egoístas, que pueden cambiar y entonces también el mundo comenzará a cambiar. Por lo tanto, por ahora, el mundo me parece oscuro, egoísta y luego cambiará.

Dicha imagen del mundo se nos ha dado por el Creador, desde arriba, para que podamos desarrollarnos a partir de este estado. Para ésto, necesitamos imaginar que todo viene de un grado muy elevado, donde la luz, el otorgamiento y el amor reinan y llenan toda la realidad. Todo ésto existe por encima de mi ego, por encima de este mundo y quiero ascender a este estado tan superior.

Pero mi imagen egoísta del mundo que veo ahora: negro, infeliz, sin esperanza, injusto, también viene de la luz y aparentemente, con un propósito específico. Por lo tanto, sigo con la sensación de este mundo, como es, pero quiero pertenecer a un estado muy elevado, un mundo supremo donde el Creador, la luz superior, la fuerza de otorgamiento y amor reinan. Quiero fundirme con él. Luego, me divido en dos, intentando ascender al nivel más alto, con todo mi corazón y alma, a pesar del hecho de que me siento abajo, en mi propio deseo egoísta de recibir. No veo contradicción alguna en ésto: estos dos polos opuestos deben existir.

Aquel que se aleja del mundo inferior y siente sólo el superior, se conoce como un ángel. Viviendo sólo en el mundo inferior, se asemeja a un animal. Pero, aquel que intenta existir en ambos mundos al mismo tiempo, existe en fe por encima de la razón. La fuerza de otorgamiento que desea encontrar en el mundo superior, debe estar muy por encima de la fuerza de recepción que gobierna en el mundo inferior, nuestro egoísmo.  

Mayor progreso es descender tan bajo en este mundo, con todos sus miasmas y de acuerdo a eso, elevarse cada vez más hasta el mundo espiritual: del -1 al +1, del -2 al +2, del -3 al +3 y así sucesivamente. Está dicho: “Aquél que es más grande que su amigo, su deseo es mayor que él.” “Otro” es el estado previo. Necesitamos descender, para encontrar los deseos rotos y luego llevarlos a un nivel superior y acomodarlos. Éste es nuestro trabajo.1

De la primera parte de la lección diaria de Cabalá 4/jun/19, “El cero absoluto”, del
1 Minuto 0:20

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Todo se decide sólo en el mundo superior

Lección diaria de Cabalá – 17/jun/19

Preparación para la lección
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Escritos de Baal HaSulam, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”, puntos 30-38
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Si viene del Creador, no necesito nada más

Cuando se comienza a estudiar Cabalá, es como si se saltara al mar, al principio no distingue las revelaciones profundas ni sutiles. El hombre es como un bebé recién nacido que en los primeros días no entiende, no ve ni no oye nada. Lo más importante es estar firmemente unido al deseo de recibir, al ego. La primera etapa del trabajo espiritual es separarse del egoísmo, alejarse de él y verlo de lado.

Se requieren años de trabajo para que la Luz que reforma haga su trabajo en la persona y la cambie. El primer cambio es empezar a escuchar lo que dicen los cabalistas.

Para entrar a la espiritualidad debes convertirte en cero absoluto, es decir, olvidar tu deseo de recibir, tus aspiraciones y expectativas de que las cosas cambien para ti. Estoy de acuerdo con todo lo que recibo y cancelo por completo cualquier crítica.

Todo lo que sucede viene del Creador y sin duda, es lo mejor para mí. Por lo tanto, no pienso en absoluto: el Creador actúa sólo en mi beneficio. Esto limita mi actitud hacia la vida corporal.

Con respecto a la espiritualidad, también obtengo lo óptimo en todo. Pero, no tengo nada, Eso es genial, es lo mejor porque lo recibo del Creador que es bueno y hace el bien. Llegas a esta decisión, aceptando tu estado corporal como el mejor, sin necesidad de adiciones, anulándote totalmente. Lo único que pides, tanto en corporalidad como en espiritualidad, es que el Creador te organice según Su voluntad y te ayude a estar completamente de acuerdo.

El primer grado espiritual es la capacidad de adherirte plenamente al Creador, día y noche, en luz y en oscuridad, en tristeza y en alegría, sin importar lo que suceda. Si alcanzo ambos ceros, en corporalidad y en espiritualidad, entro al mundo espiritual, a los grados de la escalera.

Es el ascenso entre los dos estados: desde abajo, la razón y desde arriba, fe por encima de la razón.

Todo viene del Creador y sabe lo que necesito. Mi trabajo es aceptarlo por completo. Eso no significa que olvide los requisitos corporales: debo cuidar a mi familia, mi salud. Sin embargo, sea cual sea mi estado interior: en oscuridad y desesperación, en caos y malentendidos, en confusión y embotamiento de los sentimientos, estoy de acuerdo con lo que me envió el Creador y estoy dispuesto a permanecer así para siempre.

Debo pedir cambiar, no mi estado, sino mi actitud hacia ese estado. Es decir, quiero estar totalmente de acuerdo y no exigir nada más. Si viene del Creador, es todo lo que necesito.

No tengo nada ni ahora ni en el futuro; hay oscuridad total, el mundo se volvió oscuro. A lo que me aferro es a que este estado fue enviado intencionalmente por el Creador, el «bueno que hace el bien», por lo tanto, no espero ningún cambio. No exijo que desaparezca la oscuridad ni mi recepción de logro y comprensión; estoy preparado para permanecer en el estado actual tanto como sea necesario.

Así creo mi grado de Kéter, el Kli de otorgamiento. El grado inferior del superior es Maljut que no tiene nada. Si acepto con alegría este reino del superior (Maljut) en la forma en que se revela: oscuridad y desesperanza, tanto en el presente como en el futuro y más allá del tiempo, se convierte en mi grado de Kéter, el mejor Kli de otorgamiento que brilla sobre mí y me permite seguir el camino.

En todos los grados, hasta el fin de la corrección, debemos anularnos constantemente a cero en nuestro nivel y después desde arriba, recibiremos grados adicionales más altos. Así se entra al mundo espiritual y al primer contacto del inferior con el superior. El superior se convierte en mi primer estado espiritual.
De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 1/jun/19, «El cero absoluto»

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