Por la gloria del Reino del Creador

Es como decimos (en la decimoctava plegaria suplementaria de Rosh Hashaná): Padre nuestro, Rey nuestro, revela la gloria de Tu reino sobre nosotros, es decir, que el reino de los cielos no será para nosotros como polvo, sino glorificado.

 

De esto se deduce que lo que este tipo de personas exige del Creador es que les revele la gloria de Su reinado, y no tienen nada con el Creador, ya que no requieren ninguna recompensa del Creador. Más bien, todo lo que quieren es servir al Rey y complacerlo. Piden que el Creador les muestre la gloria del reino de los cielos (Rabash, Artículo No. 34 (1985), Y supliqué al Señor).

Pregunta:

Si la gente solo quiere servir al Creador, ¿por qué le exigen que les revele la gloria de Su reino?

Respuesta:

Es exactamente para poder servirle. Si el Creador está oculto, no podremos acercarnos a Él ni servirle de ninguna manera. Él parecerá pequeño o inexistente a nuestros ojos.

 

Por lo tanto, necesitamos que Él se revele al menos un poco. En esta medida, seremos capaces de servirle.

 

Por eso decimos: Revela la gloria de Tu reino sobre nosotros para que podamos honrarte y servirte.

Pregunta:

¿Cómo puede revelar Su gloria?

Respuesta:

Es asunto suyo cómo hacerlo, se lo pedimos porque no podemos hacerlo sin Él. Si Él no se revela, no tendremos la fuerza ni para otorgarle ni para recibir de Él.

 

Recibir de Él es aún más difícil que otorgar porque cuando recibo, utilizo mis deseos egoístas. Tengo que corregirlos y utilizarlos solo para otorgar. Entonces mi recepción será por el bien del otorgamiento, y esto es un trabajo muy duro. Siempre caemos en la tentación de recibir para nosotros mismos.

Pregunta:

Si no queremos recibir del Creador y hacemos la restricción de la recepción, entonces ¿a qué nos estamos aferrando? ¿Cuál es el criterio de la conexión con Él?

Respuesta:

Nos aferramos al hecho de que queremos darle satisfacción, al mismo tiempo, disfrutamos de Su grandeza y no de la satisfacción real de Él.

Pregunta:

¿Cuál es la diferencia?

Respuesta:

Nuestros deseos egoístas de recibir buscan disfrutar de la plenitud. Pero disfrutar de Su grandeza es cuando sentimos Su grandeza en todos los mundos, en el mundo entero, y la disfrutamos; es decir, disfrutamos del hecho de que pertenecemos a Él.

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