Es como decimos (en la decimoctava plegaria suplementaria de Rosh Hashaná): “Padre nuestro, Rey nuestro, revela la gloria de Tu reino sobre nosotros”, es decir, que el reino de los cielos no será para nosotros como polvo, sino glorificado.
De esto se deduce que lo que este tipo de personas exige del Creador es que les revele la gloria de Su reinado, y no tienen nada con el Creador, ya que no requieren ninguna recompensa del Creador. Más bien, todo lo que quieren es servir al Rey y complacerlo. Piden que el Creador les muestre la gloria del reino de los cielos (Rabash, Artículo No. 34 (1985), “Y supliqué al Señor”).