Una deficiencia real (Jisarón) es exactamente lo que necesitamos llenar, corregir y elevar al Creador, si no tenemos esta necesidad, no tenemos razón para acudir a Él; por eso, Rabash escribe que hay diferentes estados: hay personas que están enfermas, las que están sanas, y las que ni siquiera sienten que están enfermas.
Para nosotros, lo más importante es alcanzar un estado en el que sintamos nuestra enfermedad y pidamos al Creador que la corrija. Una verdadera deficiencia puede ser revelada a través de discusiones entre unos y otros, donde cada persona comparte sus deseos y metas en relación con los demás.