Instalar un programa espiritual

La humanidad se está dando cuenta de lo viciosa que es su naturaleza egoísta.

 

Por lo tanto, no nos esperan más que problemas en los que la gente sentirá la maldad de su naturaleza. Y puesto que es imposible librarse de ella, es imperativo corregirla; de lo contrario, nuestras vidas serán peores que la muerte. Esto es lo que le espera a toda la humanidad.

 

Debemos explicar a las personas cuál es la salida de esto, por qué estos estados que provienen de la naturaleza (el Creador mismo) son correctos, y que así es como la naturaleza nos hace avanzar. Nos creó el egoísmo, pero nos dio los sentimientos, la razón y la capacidad de reprogramarnos como una computadora.

 

Tenemos un programa incrustado en nosotros: recibir para nosotros mismos con el máximo beneficio en cada momento del tiempo en cualquier situación, este programa funciona automáticamente, necesitamos reinstalar y ejecutar un segundo programa en nosotros; no lo tenemos y debemos obtenerlo del exterior.

 

El programa anterior será reemplazado de forma gradual por uno nuevo en niveles, comienza por el más bajo, luego más y más, y así sucesivamente hasta llenar por completo todo nuestro egoísmo, y todo nuestro deseo que poco a poco comenzará a funcionar de manera diferente gracias al nuevo programa que se instala. Eso es todo, nada más.

 

Entonces comprenderemos que el trabajo según el programa anterior, nos fue dado desde arriba. Ni siquiera comprendíamos que la existencia en otro programa era posible; y ahora, cuando vemos que un nuevo programa empieza a funcionar en nosotros, ¡es un descubrimiento para nosotros! Y empezamos a ayudarlo para que funcione y reine en nosotros.

 

Hay una diferencia muy pequeña entre estos programas, solo cambia un parámetro. Si antes pensaba solo en mi propio beneficio, ahora pienso en el beneficio de los demás, este es el parámetro de nuestra conciencia que se llama intención.

 

El resto del programa sigue siendo el mismo: el máximo aprovechamiento de los deseos, de las propiedades, de todo lo que hay en nosotros, solo que ahora empezamos a aprender de nuevo a trabajar con una intención diferente: por el bien de los demás y no por el nuestro. Cambia este vector, y todo lo demás sigue igual, el egoísmo trabaja para recibir con el fin de otorgar y antes trabajaba para recibir para sí mismo.

 

Todo esto es muy condicional porque nos imaginamos no conectados con lo que está fuera de nosotros debido a la ruptura del alma común. Y cuando esta alma empieza a revelarse como un todo único, empiezo a esforzarme por otorgar a los demás, igual que a mi hijo, más que a mí mismo.

 

Surge la pregunta: ¿trabajo de forma egoísta o altruista? No está nada claro, antes pensaba que se lo daba a desconocidos, pero ahora resulta que era todo para mí. Resulta que nos engañamos a nosotros mismos.

 

En general, hay que entender todo esto, lo principal es entender que solo estamos instalando un nuevo programa, nuestras propiedades no cambian, todo lo que se crea en nosotros es necesario. Una persona no debe rechazar nada, uno solo debe tratar de instalar una nueva intención, aparentemente por el bien de los demás y no por uno mismo; y de manera gradual, uno verá que esto no es por el bien de los demás, sino por mí mismo que estoy usando un enorme egoísmo en esto – 620 veces más. El concepto de 620 veces es condicional, son billones de billones de veces más que antes.

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