La letra “Alef – א” abre una serie de signos con los que el Creador describe el universo, las fuerzas que actúan en él y la conexión entre ellas de principio a fin.
Por lo tanto, la letra “Alef” tiene una estructura muy compleja en su imagen: El mundo Superior y el mundo inferior, separados por una frontera llamada Parsa.
Solo en este caso es posible imaginar un sistema que realmente consta de dos mundos, está controlado desde arriba por una fuerza única, y lleva todo el sistema y todos los mundos a una forma única.