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A nivel de los pensamientos y deseos

Dr. Michael LaitmanPregunta: Cuando estamos trabajando para crear una sociedad integral (comunidad), nosotros tenemos que jugar. Junto con esto, ¿todas nuestras actividades mutuas deben llevarse a cabo a nivel del pensamiento?

Respuesta: ¡Por supuesto! Nada más se requiere de nosotros. Estamos entrando en un sistema en el que opera un solo pensamiento: el comienzo de la acción, la acción misma, y ​​su resultado. Todo esto es el pensamiento.

Pregunta: Es como una cadena de ensamble del pensamiento en la que cada persona, de entre una gran cantidad, está llevando a cabo una acción simple para obtener un resultado común total.

Respuesta: Esto no es una cadena de ensamble del pensamiento. Es más bien, una cadena cerrada de pensamiento, digamos, como un grupo compuesto por diez personas, en el que todos están unidos integralmente. Es decir, todos organizan entre ellos un espacio como éste, donde todos sus pensamientos, deseos e intenciones se convierten en un espacio integral compartido. Sus diferentes pensamientos se convierten en un solo pensamiento, porque una influencia positiva se derivará de cada uno con respecto a todos y la meta es su estado compartido a nivel integral.

Este estado general común no tiene que ser físico en absoluto. Ya hemos hablado de este estado que creamos dentro de nosotros, que nos describimos para nosotros mismos. De repente, comenzamos a entender que ya podemos realizarlo y que este estado es completamente mental. Este es un sistema de pensamiento que creamos, en el que podemos existir. Junto con esto, nuestro mundo físico puede incluso irse de nuestras sensaciones y podemos deshacernos de él. Simplemente pasamos a otro estado, al siguiente nivel de existencia, porque nosotros existimos en el mundo físico sólo gracias a nuestros cuerpos. Después de todo, ellos pertenecen al nivel de la “bestia”, mientras que el nivel integral es verdaderamente humano. El Adam es un sistema cerrado de pensamiento y deseo mutuo, que se encuentra en un nivel superior, más allá de nuestros cuerpos.

Por lo tanto, la naturaleza inanimada, vegetativa y animada que existe en nuestro mundo se convierte sólo en una base, en un fundamento, para que podamos desarrollar nuestro próximo nivel de existencia. Este es el nivel de una conexión mutua entre nosotros, no en el nivel corporal, sino a nivel de los pensamientos y deseos.

(107991)
Del Kab.TV “La sabiduría de las multitudes” del 5/14/13

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¿Soy justo o soy pecador?

¿Cuál es la conexión entre el odio al mal y la salvación del mal? Por un lado, simplemente por ser humanos nosotros entendemos que cuando yo odio algo yo me distancio de eso. Esto me guarda y me protege, me ayuda a estar seguro del mal. Pero esto no funciona en lo espiritual. Aquí se debe evocar a la Luz superior con el fin de que me corrija.

No hay otra instrucción para comprender esto, lo cual determina que el mundo sólo se creó para dos estados, ya sea el estado de percepción y comprensión del mal absoluto o el estado de absoluta bondad. No hay otra opción. En otras palabras, el mundo se creó ya sea para los pecadores absolutos o los justos absolutos, es decir uno u otro, no hay tercera opción. Es por eso que es peor ser un justo incompleto que un pecador absoluto. ¿Cómo puede ser esto? Esto es lo que está escrito. Entonces ¿Qué nos están mostrando los maestros?

El hecho es que ellos escriben que desde la perspectiva del Creador no hay nada en el mundo que puede tener doble significado, un poquito de bondad y un poquito de maldad. Desde la perspectiva del Creador sólo hay totalidad ya sea absoluta bondad o absoluta maldad, ya sea otorgamiento absoluto o absoluta recepción.

Y por esta razón, cuando una persona desea avanzar hacia la meta, ¡él no tiene el derecho a aceptar que hay un poquito de esto y un poquito de eso en él! ¡Esta es la peor cualidad, el peor estado!

Aceptar esto es una mala cualidad. Estar en esto y consolarte tú mismo que no hay nada horrible acerca de esto es un mal estado: Hay un poquito de esto y un poquito de eso en mí, yo no soy peor o mejor que los demás, hay estos y aquellos. Cuando yo me consuelo a mí mismo con esta clase de pensamientos yo ni podré alcanzar el estado de pecador absoluto o de absoluto justo. Cuando yo fallo en alcanzar estos estados, yo permanezco suspendido en algún lugar y me falta el punto de referencia para el avance.

Desde la perspectiva del Creador, no hay diferencia entre lo bueno y lo malo. No hay doble significado desde Su punto de vista: todo es absolutamente bueno.

En nuestro estado, en nuestro mundo, cuando una persona comienza a percibir que todo viene del Creador, entonces ella ya está analizando su actitud hacia el mundo. Si todo viene del Creador, o yo percibo que el mundo viene de una fuente buena, eterna, perfecta o que el mundo está lleno de sufrimiento, contradicciones e insensateces. Y si es así entonces yo no creo, no siento ni reconozco que el mundo es en realidad eterno, perfecto y bueno como Él que lo creó y lo llena.

¿Por qué nosotros necesitamos esto? Cuando, desde el principio nosotros percibimos al mundo como perfecto, bueno, eterno y lleno de Luz, entonces el problema está en nosotros, en nuestra percepción del mundo, en nuestras sensaciones. Cuando yo siento que es opuesto a esta plenitud que puedo imaginar, entonces yo me evalúo a mí mismo, a mis cualidades como opuestas y egoístas. Sin embargo, cuando yo no veo nada bueno en el mundo, entonces yo soy un pecador yo no estoy justificando al Creador, yo lo acuso a Él de crear esto. Y si yo no siento ninguna de las dos es que entonces yo ni siquiera reconozco el hecho de que Él existe y que Él ha creado y mantiene todo esto, en otras palabras yo niego la presencia de la fuerza superior.

Una persona debe claramente entender su actitud hacia el mundo del cual proviene y cómo es en relación al Creador.
(76117 De la convención de Vilna 25 de marzo del 2012, Lección 15)

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Separarte de tu propio yo

Pregunta: Cuando empecé a estudiar Cabalá hace un año y medio, sentía lo mucho que quería a la gente, y cuánto la gente me amaba a mí. Ahora tengo una sensación muy extraña en que yo en realidad no trato a las personas tan bien, y que la gente no es demasiado buena hacia mí tampoco. Siento la mala voluntad de la gente, incluso de aquéllos que estudian Cábala. ¿Qué debo hacer con esta sensación?

Respuesta: Cuando una persona está estudiando Cábala, él o ella pasa a través de todo tipo de estados. Una persona tiene que pasar por los estados en los que odia a todo el mundo, los aleja, y siente que todo el mundo lo está tratando de esta forma también-con algo de manipulación astuta, intenciones ocultas, y así sucesivamente. Él o ella pasa a través de todos los estados que podrían existir en cualquier persona.

La persona que alcanza el mundo superior en última instancia, pasa a través de absolutamente todo por lo que atraviesa la humanidad. Lo individual y el todo son iguales, por lo tanto, no hay ninguna sensación, ningún suceso interno, o análisis interior por los que una persona no pase o experimente.

Tenemos que entender que es necesario todo esto para que podamos ensamblar en nosotros aquellas propiedades que son necesarias para nuestro equilibrio con el mundo entero.

Sin embargo, tenemos que ver desde una distancia todos estos acontecimientos y sensaciones que experimentamos dentro de nosotros mismos. En otras palabras, me observo a mí mismo desde lejos. ¿Qué quiere decir “yo”? Una criatura, que ahora está pasando por ciertos estados, y que se le está mostrando quién es, cómo se percibe el mundo, y así sucesivamente. Es decir, en este caso yo soy participante de un experimento. El “yo” es mi cuerpo, mis propiedades, mi carácter. ¿Y quién es el que estudia en este experimento? El punto en el corazón que está fuera de mí. Estoy tratando de tirar de este hacia fuera y ser un investigador con respecto a mi propio ser, de mirarlo y verme a mí mismo desde un costado.

Si una persona es capaz de hacer esto, entonces gana mucho y progresa rápidamente. Bajo ninguna circunstancia debemos identificamos con nuestro propio yo, porque no somos nosotros, ¡es el Creador! Él creó el deseo, y Él juega con este deseo como le place.  Pero yo no debería ser un juguete. También debo salir de mí mismo y desde el costado ver cómo El juega.

Entonces, ¿por qué siento como que el deseo es mío? A fin de que puedas entender realmente y sentir cómo El juega, te dieron la sensación de que es tuyo, de lo contrario no lo tendrías en cuenta: “¿Cuál es la gran cosa?, sólo está jugando con algunos animales, plantas y rocas” Todo está incluido en el dominio del Creador, una sola fuerza gobierna sobre todo. Pero cuando Él gobierna sobre mí: ¡Oh!, ¡ahora esto es una historia diferente! ¿Soy capaz de considerar que todo lo que Él controla fue hecho por Él y no por mí? La capacidad de “separarse” a sí mismo de su propio yo y de mirarse a sí mismo desde el costado, esta es la condición para un rápido avance.

Por lo tanto, no eres tú. Simplemente mira lo que Él hace contigo.  ¡Inténtalo!

Al avanzar más en esta forma, serás capaz ahora de dividirte en un investigador (este punto se convertirá en tu línea derecha) y en un egoísta, que siempre crecerá en ti en oposición (línea izquierda). Esto es necesario.

Es por esto que decimos: “No hay nadie más aparte de Él”, aparte del Creador. ¿Por qué? Si hay alguien aparte de Él significa que soy yo. Esto es malo. Estoy viendo la realidad erróneamente.

“No hay nadie más aparte de Él”: eso significa que exceptuando el punto que me dio (el punto en el corazón), todo lo demás: es Él, mientras que el punto en el corazón es dado para que yo sea independiente y autónomo. Eso significa que yo jalo este punto hacia afuera, pero todo lo demás es Él. Mi carácter, mis características, todo eso es de Él. Así es como debo percibir todo. Me tengo que identificar a mí mismo con el punto en el corazón. Elevamos estos puntos por encima de nosotros mismos y los unimos.  Y todo lo demás, nuestro egoísmo, nuestro cuerpo, permanecen por debajo.

Por lo tanto, traten de separarse así todo el tiempo, y entonces no tendrán problemas con el mundo. Naturalmente, soy un egoísta, y soy malo, odio a los demás, y otros me odian. Todo lo que me parece, aparece a través de mi cuerpo, que en realidad no es mío—así es como el Creador me lo está mostrando. Esto es trabajo.

(75576 De KabTV “Las bases de la sociedad integral” 26 de febrero del 2012)

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