Ustedes lo obtendrán todo dentro de los «diez», que es un grupo hecho de diez amigos que trabajan en la conexión entre ellos (un ejercicio que llevamos a cabo actualmente) y no solamente por medio del estudio del Zóhar o del Estudio de las Diez Sefirot. Ustedes no saben cómo se revelará todo, pero esto se revelará.
Pregunta: ¿Cómo debería actuar yo con respecto a mis «diez»?
Respuesta: Algunas veces, yo mismo tengo que observarme con respecto a esos diez, a este Minian (un quórum de diez). A veces tengo que ver este Minian como una sola persona, a veces tengo que verme a mí mismo por encima de los diez y otorgarles a los demás y algunas veces tengo que ver que soy inferior a ellos y estar bajo su influencia.
Algunas veces nosotros sentimos que estamos juntos como un campo de fuerza en el que estamos incorporados por igual unos dentro de otros y cada uno está hecho de todos los diez. Cuando cada uno de nosotros está ya compuesto por todos los diez y está incorporado en todos los diez otra vez, esto se convierte en 10×10, es decir 100. Los 100 están incorporados en los diez otra vez y comenzamos a ser 1000 y así sucesivamente. Eventualmente, llenamos tan densamente esta área en nuestra incorporación mutua, que ésta comienza a ser un todo, una superficie sólida sobre la cual revelamos al Creador.
Yo puedo imaginarme que soy quien trae la deficiencia a los diez y los demás se preocupan por mí como ZAT (las siente Sefirot inferiores) de Bina. Yo estoy dentro de ellos como en el vientre de una madre y los obligo a atraer la Luz que Reforma sobre mí de modo que yo me adhiera a ellos con más fuerza, les otorgue y ayude.
Yo puedo también descubrir esta actitud en los diez cuando estamos todos conectados en un todo. Después que yo les otorgue y reciba de ellos, yo alcanzo está unidad con ellos, sintiendo que no solo nosotros compartimos todo, sino que yo también espero revelar al Creador como un resultado de esta unidad y de esta sociedad. En el momento en que los «diez» alcancen el concepto de Minian (una conexión de diez personas) yo revelaré al Creador dentro de él.
Se nos dice: «Yo vine y no había ningún hombre», es decir que la integridad en la cual se revela el Creador había desaparecido. Por consiguiente, el Creador dice: «Yo vine y no había ningún hombre». «Hombre» es la imagen dentro de la cual puede investirse el Creador.
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De la 3° parte de la Lección diaria de Cabalá del 5/6/13, TES
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