Pregunta: Hay una parábola bien conocida, respecto a un juicio que se realiza arriba —al infierno o al cielo. Llega el turno del famoso predicador: Está en calma y de pronto, es enviado al infierno. Él pregunta, “¡¿Por qué al infierno?! Justo antes de mí, un conductor imprudente fue enviado al cielo”. Se le respondió: “¿En qué estabas pensando? Todo el mundo se duerme con tus sermones, mientras que con el conductor imprudente, todos estuvieron rezando”.
¿Cómo nos deberíamos relacionar con esto? ¿Tendríamos que estar orando mientras estamos vivos? ¿Cómo puede ser esto?
Respuesta: Estamos siendo conducidos a eso. Si nos esforzamos por alcanzar una conexión con el Creador, entonces todo tipo de obstáculos y condiciones se nos ponen e involuntariamente vemos que no podemos cumplir con estas condiciones de ninguna manera, sólo si seriamente pedimos ayuda de arriba.
Pregunta: ¿Significa que si nos esforzamos por conectar con el Creador, entonces podemos estar agradecidos por todas estas cosas y obstáculos?
Respuesta: Por el golpe.
Pregunta: Usted sigue diciendo, “Besar el palo que te golpea”. Entonces, ¿lo besamos? Si no, ¿qué pasa?
Respuesta: De lo contrario, nos movemos con nuestro egoísmo, como nada un pez, así, ondeando.
Pregunta: ¿Cómo debemos tratar todo lo que nos conduce, pero aún no está dirigido, hacia la meta de la creación, a la plegaria?
Respuesta: Tenemos que empujarnos unos a otros. Tenemos un ejemplo. Necesitamos sacudir un poco las cosas.
Pregunta: ¿Cómo puedo yo, una persona ordinaria que no persigue el objetivo de conectar con el Creador, alguien que lucha por vivir en paz y de forma simple sobre nuestra tierra, relacionar también estas desgracias y problemas a cosas que me lleven a la plegaria?
Respuesta: Naturalmente la persona no quiere el sufrimiento, ni pedir nada.
Pregunta: ¿Y cómo me relaciono con esto? ¿Debería huir de ellos?
Respuesta: Por supuesto. Es lo mejor, huir de ellos y es lo que todo el mundo hace.
Pregunta: Esto significa que puedo huir si no lucho por nada y ¿sólo quiero vivir esta vida bien sobre esta tierra?
Respuesta: En este caso, “no hay necesidad de sufrir y tampoco hay necesidad para la recompensa”.
Pregunta: Y, ¿qué se aconseja a esas personas?
Respuesta: El consejo para tales personas es que traten de vivir en paz o incluso, más bajo, tranquilo y en calma. Que intenten llevar la vida así.
Pregunta: ¿Para que sólo pasen las olas sobre nosotros?
Respuesta: Sí, pero esto es destino. Hay algunas personas que lo quieren. Hay quien no está de acuerdo con esto y sin embargo con un par de golpes, luego está de acuerdo
Pregunta: Entonces, ¿De una forma o de otra, estos golpes hacen caer a la persona si está aquí y quiere vivir su vida aquí?
Respuesta: Depende de la raíz de su alma.
Pregunta: ¿Y qué aconsejaría usted a aquellos que luchan por el Creador y por la conexión?
Respuesta: Para ellos, lo más importante, es acercarse al Creador y no importa de qué manera: ya sea a través de recibir un par de golpes en el camino o de cualquier otra forma.
Pregunta: Entonces, ¿De una forma o de otra, lo querrán y deberán ver estos golpes como una ayuda?
Respuesta: Sí.
Pregunta: ¿Es correcto decir que esta parábola está destinada más para aquellos que están dirigidos al Creador?
Respuesta: Siempre hay sufrimiento, pero si no son críticos y a cambio son sufrimientos cotidianos ordinarios, etc., entonces siempre son buenos.
Pregunta: ¡¿Así hay que relacionarse con ellos?!
Respuesta: Sí.
Pregunta: ¿Qué pasa si empiezo a tratarlos de esta forma?
Respuesta: Yo digo que el sufrimiento no distrae de la construcción de una vida justa o una conexión correcta con los demás y con el Creador. Si son demasiados, entonces se trata de otro tipo de sufrimiento.
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