Hoy conmemoramos la memoria del gran cabalista Baal HaSulam. Rabash escribió sobre su padre y maestro: «Baal HaSulam hizo que si una persona ordinaria sigue su camino, pueda lograr la adhesión (Dvekut) con el Creador al igual que un discípulo sabio dedicado».
Con el tiempo se ha vuelto más fácil cumplir con este requisito de acercarse al Creador, entenderlo, y sentirlo, y establecer algún contacto con Él. En nuestros días cada persona debe esforzarse por alcanzar la adhesión con el Creador, y es por eso que aprendemos a través de la metodología de Baal HaSulam y Rabash cómo lograrlo.
Baal HaSulam produjo un tremendo cambio en la metodología de estudio de la Sabiduría de la Cabalá. Antes de Baal Shem Tov generalmente no estaba claro cómo avanzar para acercarse al Creador y establecer una conexión con Él. Gracias al trabajo de Baal Shem Tov, esta metodología se hizo más clara, pero aún así no estaba destinada a la gente común; era solo para grandes eruditos de la Torá que habían dedicado toda su vida a esto. Había limitaciones significativas en este camino.
Sin embargo, gracias al trabajo de Baal HaSulam, este objetivo se hizo más alcanzable. Incluso una persona sencilla, aprendiendo de un sabio cabalista, podía ahora acercarse a la revelación del Creador, es decir, que ya no existe la estricta condición que existía anteriormente (de exigir el estudio de toda la Torá para proceder al estudio de la Cabalá) que permitía que solo unos pocos selectos alcanzaran la revelación del Creador y la adhesión con Él.
Después de Baal Shem Tov esta tarea se hizo más sencilla y accesible a un mayor número de personas. En virtud de su deseo y aspiración, podían romper esta barrera y a través de su plegaria lograr el contacto con el Creador.
Esta simplificación no se ha producido por casualidad, sino porque el mundo avanza y toda la naturaleza de la creación se revela cada vez más. Las personas evolucionan y son capaces de entender y comprender más. El deseo de revelar y alcanzar al Creador y de conectar con Él se despierta cada vez más en la gente corriente que antes no había estudiado la Torá.
Este deseo despertado los atrae al estudio de la Cabalá para revelar al Creador con su ayuda. Lo único que se requiere de una persona es que entregue su corazón a esto, que sienta que su corazón lo necesita, es decir, que una persona simplemente necesita un deseo de revelación tan fuerte, como sea posible, que la atraiga hacia el Creador.

