Cuando el Creador nos da algo bueno, lo disfrutamos. ¿Cómo abandono este deseo de recibir para mí?
Respuesta:
Para que este deseo no actúe en ti por sí mismo, necesitas invertir mucho esfuerzo. Por lo tanto, debes sentir cuánto te menosprecia el deseo “por tu propio bien” y te pone en el estado más alejado del Creador.
Por lo tanto, la intención “por uno mismo” debe cambiarse por la intención “por el bien del Creador”.