Lo que te duele es por lo que tienes que rezar.
Deja que una persona escriba lo que quiere dirigir al Creador, y luego, en diferentes momentos del día, compruebe si lo que ha escrito es correcto. Y si siente que quiere cambiar su plegaria, entonces este es un paso adelante.
Por lo tanto, continúa tu trabajo y trata de ajustar constantemente la plegaria ligeramente, entonces verás cómo el Creador te responde como corresponde. Y si es necesario, Él te corregirá.